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"La primera víctima en una guerra es la verdad". Anónimo. En estos días, la tilinguería seudoizquierdoza, ha bramado ante la pu...

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jueves, 2 de octubre de 2014

"Casuales" llamados y robos: No nos van a asustar.

 
 
  
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Boletín informativo nº 732, 1º de octubre de 2014
 



Sumario:

 "Casuales" llamados y robos: No nos van a asustar.
Hace unos días, en horas de la tarde, un grupo de militantes de CORREPI salió de una reunión con familiares de Hugo Arce y Carlos Vázquez, dos pibes fusilados en Avellaneda por el policía federal Sergio Bovadilla el 4 de septiembre de 2011. Apenas unos minutos después, uno de ellos recibió una llamada en su teléfono celular. Una voz masculina, antes de cortar, se identificó en forma amenazadora como "el hermano del policía que vos sabés".
“Casualmente”, después de tres años de dar pelea en la calle y en el Polo Judicial de Avellaneda, en los mismos días obtuvimos los primeros elementos de peso para avanzar hacia el castigo para el asesino: una demorada pericia multidisciplinaria demostró que no hubo en el lugar del hecho más disparos que los realizados por el policía Bovadilla, todos desde adentro de su auto. Se cayó la historia del "tiroteo" que viene amparando al federal.
Unos días más tarde, unos individuos irrumpieron en el domicilio de dos militantes de CORREPI en Moreno, robaron algunas cosas y apalearon a uno de ellos, mientras gritaban cosas sobre "el juicio".
“Casualmente”, también, en Moreno estamos impulsando la búsqueda del policía federal Néstor Adrián González, prófugo tras la condena por el homicidio de Sergio "Checho" Casal, y acabamos de obtener la demoradísima prisión del bonaerense, ex Grupo Halcón, Oscar Ayunta, condenado por el homicidio de Christopher Torres.
Como último episodio “casual”, en zona norte, donde un equipo de CORREPI viene desarrollándose en los últimos tiempos, e interviniendo en los conflictos, un caracterizado compañero empezó a recibir llamados que se cortaban al atender. Cuando devolvió el llamado, le dijeron: “Policía bonaerense, buenas noches...”.
No nos llama la atención que seamos blanco del apriete o la amenaza. Ha pasado, y seguirá pasando, porque así funciona el aparato represivo del estado.
Lo que no va a suceder, en cambio, es que logren su objetivo de asustarnos. Cada uno de estos episodios, que no minimizamos, y frente a los cuales tomamos todas las precauciones necesarias, fortalece nuestra convicción de por qué y cómo nos organizamos contra la represión estatal.

 Un cuento de terror para niños: gatillos, violaciones y torturas policiales, seguidas de impunidad judicial.
Como siempre, la policía sigue matando pibes en los barrios y la justicia les brinda todas las herramientas necesarias para garantizar su impunidad.En apenas unas semanas, hubo por lo menos tres niños-adolescentes asesinados, en medio de un tiroteo, por armas policiales y al menos un fusilado por la espalda, desarmado y muerto de un tiro en la nuca, sin contar con el caso de una niña de 13 años violada en la comisaría y suicidada en un orfanato.
A fines de agosto, como ya escribimos en un boletín anterior, fue asesinada Sabrina Olmos, de 15 años, en una escuela en Morón, tras un tiroteo frente al colegio en el que estaba. Finalmente las pericias confirmaron que el arma asesina es de un policía.
El domingo 21 de este mes, sucedió lo mismo con un niño de 7 años, asesinado por policías que se tiraron entre ellos en Colonia Segovia, Mendoza. A raíz del tiroteo, en plena calle, falleció una de las policías involucradas y su hijo.
Del mismo modo, Franco Torres, otro niño de 13 años, fue asesinado por una banda de ladrones-policías el jueves 25 de este mes en Rafael Castillo. Cuatro hombres armados robaron una aseguradora, sin saber que el dueño, Juan Carlos Irazábal, era un ex policía que reconoció a uno de ellos y notó tenían un handy con frecuencia policial. Irazábal salió en su auto tras los ladrones. Éstos aparentemente confundieron el auto de Irazábal con otro de la misma marca y modelo, en que Franco y su padre iban al club a jugar al fútbol. El nene recibió un disparo mortal. La familia y los amigos del chico asesinado escracharon la comisaría que investiga el caso a pedradas y prendieron fuego dos patrulleros, exigiendo justicia por la muerte de Franco a manos de estos verdugos.
Es que, ante tanta violencia y tanta impunidad, cuando ya nada puede devolver a la vida a Franco, es absurdo pretender que toda una comunidad dolida que se quede tranquila, esperando simplemente que la justicia actúe, cuando es sabido que a los únicos que jueces y fiscales investigan y condenan es a los pobres, y que, cuando el delincuente tiene chapa de policía o de funcionario, hacen todo lo posible para cubrirlo.
De hecho, cabe aclarar que el testigo/damnificado es un viejo conocido. Juan Carlos Irazábal era oficial de la policía federal cuando, en julio de 1997, salió con su compañero Héctor Gerónimo Di Siervi a buscar a dos pibes que habían intentado asaltar a una pareja. Bajo un árbol, vieron unos pibes con gorritas de visera, y concluyeron que eran ellos. Dispararon y e hirieron de muerte a Elio Gabriel Salas, de 16 años. Cuando se acercaron, el pibe, agonizante, les dijo que llamaran a su papá. que era policía. Irazábal y Di Siervi fueron escandalosamente absueltos en un primer juicio luego anulado, y condenados a 9 años de prisión el año pasado, pero un recurso ante la Corte hizo la magia habitual y ambos policías siguen en libertad.
Ese mismo 25 de septiembre, pero en Río Negro, Pablo Alejandro Vera, de 23 años, fue fusilado cuando daba la espalda a su asesino, un policía administrativo que estaba de licencia y que está por retirarse de la fuerza, que le pegó un tiro en la nuca.
Un día antes, fue hallada muerta la niña Micaela Romero, de 13 años, en Corrientes. La chica se había fugado de su casa, ante lo cual su madre recurrió a la comisaría del menor, la mujer y asuntos juveniles. La policía la encontró y, por disposición de la jueza Irma Domínguez, la encerraron en la comisaría en calidad de detenida, donde fue violada y abusada sexualmente por varios policías. Ante esta situación, la jueza, en lo que es una muestra de impunidad y de cómo la policía y la justicia se manejan para cubrirse entre sí, envió a Micaela a un hogar de niños, donde fue encerrada en una habitación, donde la encontraron ahorcada a la mañana siguiente.
Por último, en esa misma semana el Tribunal Superior de Justicia en Neuquén redujo la condena lograda al policía Claudio Salas por homicidio calificado (por ser policía y estar en uso de sus funciones), por el asesinato de Brian Hernández, a homicidio simple. El argumento ni siquiera fue obra de su propia defensa, sino de los vocales Kohon y Cancela, en otra muestra de cómo la justicia está siempre al servicio de las fuerzas policiales, la fuerza armada del estado.
Es el estado, justamente, el que, más allá de quien gobierne, le asigna ese rol represor y disciplinador a la policía, y a la vez pone a su disposición todo el aparato judicial para que la maquinaria completa nunca deje de funcionar, para que se mantenga la impunidad y sigan muriendo pibes en las peores condiciones de crueldad, sin que los asesinos y los violadores paguen por esas vidas arrancadas, por esas personas torturadas y abusadas. Y los medios de comunicación, por supuesto, siempre avalando la versión de la policía y de la justicia.
Por eso es que no confiamos en el estado y creemos que, aunque demos la pelea con las herramientas legales que están a nuestro alcance, la lucha fundamental se da en la calle, con la organización de las familias, los amigos y los vecinos.

 Mar del Plata: Justicia barata y represión.
La base naval de Mar del Plata fue uno de los lugares, además de su propio hogar, donde Marcelo Girat, suboficial de la Armada y encargado de contrainteligencia de la base, violó y aterrorizó sistemáticamente a su hija Rocío, de 13 años cuando empezó el abuso sexual, pero sometida a golpes y otros tormentos desde que tiene memoria. "Desde los 3 años, si yo hacía algo que a él no le gustaba me metía la cabeza en el agua", denunció Rocío, hoy de 20 años, cuando inició la causa contra su padre. Otra vez, ya más grande, como castigo porque había huido de la casa para ponerse a salvo, la ató a una silla y le quemó el muslo con una cuchara calentada en la hornalla.
La presunción de inocencia establecida legalmente funcionó como garantía real para el violador, torturador y abusador, que, a diferencia de las decenas de miles de presos sin condena hacinados en las cárceles de mala muerte, permaneció libre todo el proceso. Como los policías, como los empresarios, como los funcionarios, para ellos sí hay reglas de juego "humanitarias y garantistas".
Se hizo el juicio y los jueces lo condenaron a principios de septiembre por abuso sexual agravado y continuado, pero no dictaron la pena. Cuando salía del Tribunal nº 3 de Mar del Plata, custodiado por policías que lo protegían del escrache de familiares, amigos y militantes que se manifestaban en la puerta, miró a su mujer y su hija y les gritó: "las voy a cagar matando". La amenaza en público obligó a los jueces a rever la situación, y ordenaron su detención en la cárcel de Batán. Pero un recurso de su defensora ante la Cámara de Apelaciones rápidamente volvió las cosas a su lugar, y el marino regresó a su casa. El fiscal ni siquiera pidió que se revocara el beneficio, sólo sugirió que usara una pulsera electrónica.
Así, cuando la semana pasada se dictó la condena a 14 años de prisión, el torturador y violador de uniforme tenía ya garantizado no ir preso.
Para cerrar el círculo, quienes sí recibieron el embate del aparato represor del estado con toda su fuerza, fueron los compañeros que, al conocer el escandaloso resultado, protestaron frente al edificio de los tribunales, y fueron dispersados con gases y balas de goma. De un lado, justicia barata y de clase, y del otro, represión.

 El "mérito" del Proyecto X
Después de casi tres años de lentísimo trámite, el juez federal Sebastián Casanello decidió indagar, a mediados del mes pasado, a dos gendarmes en la causa por el "Proyecto X".
Elizabeth Mariana Calisaya y Raúl Ernesto Scheurman, seleccionados para el simulacro de "avance procesal", naturalmente no son la ministra de Seguridad ni el Jefe de Gendarmería, sino apenas dos soldados que, en el terreno, llevaron adelante la tarea de infiltrarse, filmar, grabar y fotografiar movilizaciones de trabajadores, para así acopiar y analizar la información, luego generosamente brindada a jueces y fiscales necesitados de "letra" para criminalizar luchadores.
Así se iniciaron y prosperaron varias causas contra referentes sindicales antiburocráticos de Kraft, Paty o el Frigorífico Rioplatense, por ejemplo, que luego los jueces debieron cerrar ante la evidencia de que las "pruebas" valoradas para procesar habían sido obtenidas a través de las tareas de inteligencia, el seguimiento, la infiltración y el espionaje.
Desde que se presentó, allá por noviembre de 2011, la denuncia, y luego se constituyeron como querellantes numerosos integrantes de las comisiones internas víctimas del protocolo espía, fiscales y jueces pusieron todo su esfuerzo en tergiversar el objeto de la investigación, lo que lograron con sólo agregar las palabritas mágicas: "abusos y excesos".
En la querella de los compañeros del Frigorífico Rioplatense, por ejemplo, éstos manifestaron que se consideraban damnificados por "las tareas de infiltración, vigilancia y seguimiento, llevadas a cabo por personal de Gendarmería Nacional y otras fuerzas federales, que, siguiendo órdenes del ministerio de Seguridad del Gobierno Nacional, sistematiza los datos así obtenidos sobre organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, sindicales y de derechos humanos, los que luego son utilizados para proveer basamento a imputaciones penales, como es el caso específico de las dos causas en nuestra contra".
Esa acusación, en la pluma del Fiscal, se convirtió en: "investigar si agentes de Gendarmería Nacional, de modo institucionalizado y en las circunstancias de modo, tiempo y lugar que se detallarán más adelante, han desplegado en forma ilegal actividades de inteligencia interior en desmedro de lo normado por la leyes de 24.049 y 25.520", para finalmente convertirse, en boca del juez, en averiguar si "los gendarmes produjeron inteligencia prohibida en los términos de la ley 25.520 (...) y, si actuaron discrecionalmente por fuera de las órdenes de quienes dirigen el proceso penal -jueces y fiscales".
Nada más lógico, tras esas definiciones judiciales, que el dictado de la falta de mérito que benefició por estos días a los gendarmes indagados, pues si hay algo que está más que probado, es que ni uno ni otra decidieron por su cuenta hacer lo que hicieron, sino que cumplieron a pie juntillas el protocolo oficial de espionaje sobre la militancia, de más de una década de vigencia.
Por eso insiste el juez Casanello en varios pasajes de su resolutorio con la misma idea: "...la hipótesis delictiva que aquí se baraja -y se busca comprobar o desechar- es si los gendarmes realizaron tareas de inteligencia prohibidas, tanto durante las protestas como con anterioridad a ellas, sobre los actores sociales y, en tal caso, su extensión y en qué medida se apartaron de las órdenes dictadas por las autoridades competentes - jueces o fiscales".
"
A priori, tal como lo expresan las defensas y se refleja en los expedientes compulsados, existieron tales órdenes (...) Para el caso de comprobarse un exceso -ya sea que se haya actuado antes de la orden o por fuera de ella- será necesario establecer si el comportamiento fue compartimentado o si fue el producto de una disposición interna de la Gendarmería, que remita a sus autoridades centrales".
De esta manera, lo que denunciamos como política represiva del estado, usada por los sucesivos gobiernos desde que el "Protocolo para regular el funcionamiento y empleo del programa Project X" existe y se aplica masivamente al activo militante, se convierte, con un simple pase de manos del fiscal y el juez, en una posibilidad de que algún uniformado se excediera en el cumplimiento de las directivas recibidas. Que nos espiaran o se infiltraran "demasiado", en una palabra.
Se advierte muy claramente, en este caso, cuáles son los mecanismos con los que los gerentes del sistema salvaguardan sus intereses, y protegen a los ejecutores de lo que deben hacer para sostenerlos. Les basta con el argumento de la "legalidad", esa legalidad que ellos mismos construyen a la medida de sus necesidades, que nunca está pensada para los trabajadores y el pueblo, y que bloquea eficaz (y "legalmente"...) los intentos de responsabilizarlos por sus crímenes.
Legalidad que funciona como trampa de doble vía, criminalizando al que lucha por lo que es suyo y le fue arrebatado, mientras protege y justifica al arrebatador.
Sin embargo, de vez en cuando -y aunque sólo sea muy de vez en cuando-, a fuerza de pelear en las grietas, de forzar las contradicciones y siempre con el apoyo de la movilización y la lucha organizada, logramos arrancar algún triunfo para nuestra clase. Cada tanto, condenamos un represor (aunque lo dejen escapar); metemos preso a otro (aunque vaya a una jaula de oro) o liberamos a un compañero represaliado (aunque haya miles más en riesgo). O, como en este caso, logramos exhibir con crudeza lo que hacen, y por qué lo hacen, y acumulamos conciencia.
Por eso, bien conscientes de que se trata de uno de los escenarios mejor preparados para derrotar a los trabajadores y el pueblo, tenemos la obligación de seguir interviniendo en la gran farsa judicial, para exponerla, y para agotar todos los recursos a nuestro alcance para que esas raras ocasiones de triunfo se hagan realidad todas las veces que sea posible.

 Caso Blanco: Tardía condena, para proteger al estado, y con el torturador en su casa.
El 28 de septiembre de 1997, Emilio Blanco, de 17 años, terminó de cenar con su familia, en su casa de Chascomús, y salió para ir a bailar. Unas horas después, su cuerpo apareció junto a las vías del tren. "Accidente ferroviario", dijeron enseguida los jueces, a pesar que las lesiones indicaban clásicas torturas policiales, con señales de golpes y "bolsita"
(submarino seco).
A lo largo de los años, se pudo armar el rompecabezas. Algunas personas se animaron a contar que vieron a Emilio cuando fue levantado por policías de la comisaría 1ª de Chascomús, al mando del jefe de calle, Fermín Basualdo. Los peritajes médicos confirmaron el apaleamiento y la sofocación mecánica. Se verificó que, como en el caso de Miguel Bru, Emilio estuvo anotado en el libro de la comisaría, que luego fue reemplazado por otro, para ocultar su paso por el calabozo de contraventores (es decir, los detenidos sin delito, por faltas o doble A). Hasta se quebró el policía que rehizo el libro de guardia, claro que una vez que prescribió el delito que le podían imputar, y contó que esa noche escuchó en la comisaría "el comentario de que a la persona que estaban trabajando en el fondo se les había quedado". Traducido
de jerga policial a castellano, el preso que torturaban se les murió. Y en lugar de desaparecer el cuerpo, como con Bru o Ivan Torres, o de tirarlo a un río como a Sargiotti, se pusieron creativos y tiraron a Emilio en las vías.
Para septiembre de 2002, ya estaba todo probado (ver Boletín Informativo nº 182), pero hubo que esperar hasta 2011 para que fueran detenidos el torturador Basualdo y el comisario a cargo de la 1ª, Tomás Freites. A pesar de la acusación por tortura seguida de muerte y omisión de evitar la tortura, respectivamente, apenas unos meses después la Cámara de Apelaciones de Necochea decidía que no había motivos para que estuvieran detenidos, y recibieron el beneficio de un arresto domiciliario.
Ahora, a 17 años de aquella noche, el oficial Basualdo fue juzgado y condenado. El comisario Fretes eludió el juicio gracias a una oportuna serie de recursos que suspendieron, hasta que el Tribunal de Casación disponga de tiempo para resolverlos, el trámite a su respecto.
Fermín Basualdo fue condenado a prisión perpetua, pero no por tortura seguida de muerte, sino por homicidio con alevosía. Puede parecer una cuestión de terminología, y hasta una pavada ya que los dos delitos tienen la pena máxima, pero -como en el caso de Diego Gallardo, torturado hasta morir en la 3ª de Avellaneda- la negativa de los jueces a usar la palabra "tortura" es prueba de la decisión política de amparar la represión estatal.
No da lo mismo, para las estadísticas criminales y la difusión pública, que condenen por un hecho individual, como el homicidio, que por tortura seguida de muerte, el delito más típicamente definido como crimen de estado y que, por definición hasta de los imperiales jueces de los tribunales internacionales, es de lesa humanidad y compromete la responsabilidad del propio estado. Es la clásica salida de los jueces que, frente al cuerpo masacrado de Emilio Blanco o de Diego Gallardo, no tienen más remedio que condenar, pero no pueden evitar el amparo al mandante del asesino, el estado, que es su propio mandante.
Como si fuera poco, tampoco irá preso Basualdo. La Cámara que lo condenó entendió que no hay motivos para modificar su situación de arresto domiciliario, de manera que el torturador sigue en su casa. La única ventaja del asunto es que, cómodamente instalado en su hogar, Basualdo no tendrá que fugarse, como Naredo o González.

 Próximas actividades.
Miércoles 1º de octubre, 13:30, en la Facultado de Periodismo de La Plata, charla con CORREPI en el marco del encuentro de estudiantes de comunicación “Demoliendo Teles”
Jueves 2 de octubre, desde las 12:00, concentración y radio abierta frente a los tribunales de Quilmes, Irigoyen al 400, para exigir que siga preso y vaya a juicio el capitán Veysandaz, asesino de David Vivas y Javier Alarcón.
Lunes 6 de octubre, en Libertad y Viamonte, CABA, jornada antirrepresiva artística acompañando la audiencia en la cuasa por los comunicadores de la RNMA baleados con plomo en la represión a la Sala Alberdi: ¡Con la lucha los metimos presos, ahora que vayan a juicio!.

CORREPI en el aire:
El tercer sábado de mes, cada dos meses, a las 16:00, escuchá el espacio de CORREPI en el programa Rebeldes Stereotipos, por FM La Tribu , FM 88.7, o en ">http://www.fmlatribu.com/ CTRL + clic para seguir el vínculo" face="Verdana">www.fmlatribu.com.
El tercer sábado de cada mes, escuchá la columna de CORREPI "Palermo antirrepresimio" en el programa El Palermo de los Simios, por FM La Caterva, FM 97.3 o en ">http://www.fmlacaterva.com.ar/ CTRL + clic para seguir el vínculo" face="Verdana">www.fmlacaterva.com.ar.
El último miércoles de cada mes, a las 21:00, escuchá la columna de CORREPI en Derrocando a Roca, por Radio La Colectiva, FM 102.5. En vivo por: ">http://www.lacolectiva.org.ar/envivoHD/index.html CTRL + clic para seguir el vínculo" face="Verdana">http://www.lacolectiva.org.ar/envivoHD/index.html
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CORREPI - Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires • Argentina

sábado, 14 de diciembre de 2013

8 presos llevan 10 días en huelga de hambre.

SAN LUIS: DERECHOS ARRASADOS 
 
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El "paraíso" del Alberto y el Adolfo o de su pollo Poggi (actual gobernador) es un feudo de represión y vulneración de toda legalidad contra los más débiles
 
(AW)Edgardo Elías, Otto Zimmerli, Jorge López, Gabriel Jourdan, Rolando Martínez, Ariel Lucero, Yonatan Guzmán y Héctor Flores llevan 10 días con la extrema medida por las tremendas violaciones sufridas sobres sus cuerpos y en el proceso judicial que los “engoma”. El de Jourdan es un caso paradigmático: carga 8 años procesado, cuando la ley marca dos y, excepcionalmente, tres. Cuatro de los huelguistas fueron sometidos a torturas en distintas unidades de la policía provincial, hechos que no han sido investigados a pesar de su denuncia en sede judicial, quedando como secuela de estas prácticas incapacidades permanentes. Esto sucede en el feudo de los Rodríguez Saa, donde, por caso, Omar Esteban Uría (presidente del Superior Tribunal), Horacio Guillermo Zavala Rodríguez y el camarista Carlos Guillermo Maqueda fueron directos colaboradores de la dictadura militar, aunque hoy los magistrados participen de los festejos por los treinta años de “democracia”. Esta es la realidad que analiza Eduardo Espinoza, en la siguiente nota.

 
El denominador común de los detenidos en huelga en la Unidad 2, es el retardo y denegación de justicia, genéricamente lo que sucede es un tremendo abuso de poder y arbitrariedad que se manifiesta en la violación de todos los derechos constitucionales y legales. La pretendida división de poderes que es difícil de apreciar en todo el país , en San Luis ni siquiera se guardan las formas mínimas para sostener ,esas posturas supuestos pilares del sistema republicano , el poder judicial adquiere su carácter mas descarnado de Órgano represivo del Estado , el caso Jourdan -uno de los huelguistas con 8 años en calidad de procesado ,es una aberración que violenta hasta la propia legalidad del poder. La violación de la defensa en juicio donde los jueces ordenan producir las pruebas que son funcionales a la filosofía punitiva-represiva, se recortan en el encierro de Otto Zimmerli, otro huelguista , su caso es una legítima defensa y esto surge de los elementos probatorios que obran en el expediente donde la Jueza de Instrucción Patricia Besso de Concarán, caratula como "homicidio simple ",no conforme con eso y ante la apelación planteada por defensa técnica del imputado ,arma una causa por usurpación contra Zimmerli , usurpación que realizo el mismo según la "Magistrada" en un terreno de su propiedad, o sea que se usurpo a sí mismo. El fin de esta arbitrariedad es evitar su excarcelación ,cabe consignar que esa causa se cayó. Y hay un pedido de juicio político para la jueza, que seguramente no prosperara por lo expuesto, este detenido se entregó después del hecho ,si se quiere es un caso paradigmático para esos sectores reaccionarios que critican la defensa de los derechos humanos , sin querer comprender que a cualquiera la cabe el sambenito ,máxime si es pobre, cualquiera se encuentra inerme ante un órgano judicial inquisidor ,corporativo y represor.
La huelga de hambre es una medida que aparece para muchos como excesiva, sin embargo nos permite reflexionar y preguntarnos, ¿porque un grupo de personas deciden poner en riesgo su vida a efectos de lograr ser escuchados? Debemos responder: porque no encuentran otra forma de que se respeten sus derechos, porque la “CORPORACIÓN JUDICIAL” viola sistemáticamente todos y cada uno de los derechos y garantías y aparece blindada a cualquier, medio de defensa o remedio procesal contemplado en nuestro ordenamiento jurídico.
La indefinición, en la situación procesal extendida en el tiempo más allá de lo razonable, acarrea un perjuicio que genera en los internos un estado de ansiedad, desesperación y resentimiento, generado por la omisión del estado, si se piensa que por principio constitucional se presuponen inocentes.
Es de público y notorio conocimiento, que la administración de justicia de la provincia produce con su proceder zozobra y miedo en varios sectores de la sociedad. Ya que cualquiera puede ser víctima.
Familiares y amigos, y personas a las que les preocupan los derechos humanos ya que son nuestros derechos, en solidaridad con los encausados, han decidido no guardar silencio, ya que estos son afectados de muchas maneras por el retardo y denegación de justicia.
Eduardo Espinoza

miércoles, 14 de agosto de 2013

Pabellones trans

COMPLEJO 1 DE EZEIZA 
Torturas, discriminación y graves deficiencias en pabellones trans 
 
che-queer
 
En una inspeción reciente los funcionarios de la Procuvin mantuvieron entrevistas confidenciales con más de veinte internas del Complejo Penitenciario I de Ezeiza y tomaron fotografías de las condiciones del lugar. Actuaron a raíz de un nuevo caso de torturas a cinco detenidas alojadas en tres pabellones "trans"del predio que ya registraba antecedentes. La discriminación por género también fue denunciada. Varias personas dejaron asentado que el director del Complejo, Martiniano González, se definió ante la población como homofóbico y que "no los podía ni ver y que no le reclamaran ningún trato especial". Lo afirmó en referencia a personas de identidad autopercibida travesti, transexual, transgenero, gay y lesbica luego de que se radicaran las denuncias por malos tratos y torturas.
  


 
Deficiencias en la alimentación, no suministro de medicamentos a personas con VIH, discriminación en razón del género, limitado acceso a la educación, aplicación de torturas, falta de calefacción e infraestructura precaria y peligrosa para la salud, fueron algunos de los reclamos recibidos por los funcionarios y funcionarias de la Procuraduría contra la Violencia Institucional, quienes junto a los fiscales federales de Lomas de Zamora inspeccionaron el jueves pasado los pabellones del Complejo Penitenciario I de Ezeiza, que alojan a personas de identidad autopercibida travesti, transexual, transgénero, gay y lésbica, para constatar las condiciones de detención luego de que se radicaran denuncias por malos tratos y torturas.
 
La inspección se llevó a cabo durante seis horas en los pabellones A, B y C del módulo VI. Participaron el coordinador del Área de lugares de encierro de la Procuvin, Roberto Cipriano García, y las integrantes de ese organismo Martina Allende y Mara López Legaspi, junto a los fiscales de Lomas de Zamora Sergio Mola y Adrián García Lois. Los representantes del Ministerio Público realizaron entrevistas confidenciales con 26 internas y tomaron fotografías.
 
Los tres pabellones están ocupados cada uno en sus quince plazas y en todos se registraron similares deficiencias: "Todas las celdas poseen un inodoro con un lavatorio en la parte superior, que en muchos casos tenían sus desagües obstruidos. Las celdas en su mayoría tienen una conexión eléctrica sumamente precaria que genera riesgo de electrocución para las personas que allí se alojan, ya que poseen enchufes sin cobertura de plástico y los cables “pelados” están expuestos a lo largo y ancho de las paredes", refiere el acta labrada por los funcionarios del Ministerio Público respecto de la situación de uno de los pabellones.
 
Los reclamos de las internas de los tres pabellones incluyeron el alto nivel de humedad de todas las celdas, que provoca que los colchones se mojen, y la falta de calefacción adecuada. En un pabellón se denunció falta de vidrios en las ventanas, que "deben ser tapadas con una frazada por la noche para aislar el frío y el viento, así como también el calor en días de altas temperaturas".
 
El colectivo LGBTT se encuentra alojado en esos pabellones del Módulo VI desde marzo del 2010. Antiguamente funcionaba como sector de sancionados, por lo que la estructura edilicia mantiene algunas características de aquél uso.
 
Discriminación
 
La discriminación por género también fue denunciada. Varias personas dejaron asentado que el director del Complejo, Martiniano González, se definió ante la población como homofóbico y que "no los podía ni ver y que no le reclamaran ningún trato especial".
 
En el acta se dejó constancia que "las personas trans que viven en este Pabellón  manifestaron impedimentos para realizar tratamientos hormonales debido a que las autoridades no se lo permiten", situación que se replica en el resto de los pabellones. En ese mismo lugar también se denunció que los médicos que participan en las requisas obligan “a cada persona a exhibir partes del cuerpo e incluso desnudarse ante el personal penitenciario y demás personas detenidas para chequear si tienen golpes o lesiones, lo que es motivo de vergüenza y humillación de quienes deben pasar por esa situación".
 
Dos personas "relataron haber solicitado que se les asigne un nuevo DNI acorde a su identidad de género, y en la oficina de 'Sociales' les manifestaron que, si bien podían tramitarlo, corrían el riesgo de ser trasladadas a cárcel de mujeres, y como ambas conviven con sus maridos en este Pabellón optaron por no hacerlo".
 
En uno de los pabellones existen dos salas para visitas íntimas: "Se recibieron reiteradas quejas en relación con la deficiente higiene y porque se hallan obstruidas las cañerías de los lavatorios e inodoros, con lo cual quien recibe el cuarto en último lugar debe recibir a su visita en un espacio sucio y carente de las condiciones ambientales e higiénicas mínimas para su uso".
 
El módulo VI posee ocho pabellones, de los cuales cuatro funcionan como neuropsiquiátrico. Esto genera que algunas personas con problemas de salud mental, que son consideradas conflictivas, sean alojadas en estos pabellones de identidad autopercibida travesti, transexual, transgénero, gay y lésbica, contexto que las ha sometido a distintas situaciones de violencia.
 
Medicina, alimentación e higiene
 
En ese contexto, también se registraron "dificultades para acceder a la atención médica, ya que si bien una profesional concurre a atender dentro del Módulo, las consultas con especialistas o que revisten mayor complejidad suelen demorarse más de una semana o diez días".
 
En ese sentido, pusieron de resalto la muerte del venezolano Gilquer José Álvarez Lara, quien falleció el 24 de febrero pasado. Padecía HIV y, según se denunció, no se le brindó la medicación que requería ni la dieta especial prescripta médicamente. Los entrevistados señalaron que la víctima estuvo 22 días "con una gran infección y sin poder ir al baño" y que el médico que la atendía "minimizaba permanentemente sus manifestaciones de dolor".
 
Los funcionarios también dejaron constancia de la composición de la primera alimentación del día en uno de los pabellones: "Se les entregaron dos bolsas con 200 gramos aproximadamente de azúcar y yerba a modo de desayuno para todo el pabellón", que componen 15 personas.
 
En uno de los pabellones, las internas describieron que la carne llega con alto contenido de grasa y hueso, y toda la comida tiene demasiado aceite, lo que les provoca problemas de salud. "Esto se habría agravado a partir del reciente allanamiento realizado en la cocina central del Complejo Penitenciario, en la cual secuestraron una gran cantidad de comida en mal estado y vencida", consigna el acta.
 
La situación lleva a las personas a intentar la adquisición de productos en la cantina, donde los precios son muy elevados. "A modo de ejemplo, por un pollo al horno cocinado se les cobra $360, y por un kilo de milanesas, $280", se constató. El cuadro se completa con el horario de almuerzo y cena. El primero, se sirve a las 17 y, el segundo, a las 19.
 
"En cuanto a los elementos de higiene, se les provee mensualmente una máquina de afeitar, un jabón, un papel higiénico, una crema dental y un cepillo, lo que resulta escaso por lo que deben adquirir a través de la cantina o proveeduría de la unidad, donde en todos los productos el valor se incrementa en más del 300% en relación con lo que se paga fuera del penal. Por esta razón, solicitan acceder a la línea Coto, para poder comprar los productos en ese supermercado, pero el SPF les niega esta posibilidad", reseña el acta, que asimismo refiere que "en los tres pabellones inspeccionados se recibieron reclamos sobre el modo en que se realiza la requisa, la que implica el destrozo de pertenencias tales como elementos de higiene y cosmética".
 
Otro punto relevante de los reclamos tiene que ver con las comunicaciones telefónicas: faltan líneas para recibir llamadas y las que existen para llamar desde el penal tienen limitaciones. "No pueden comunicarse a ninguna característica que sea gratuita (o “0800”) porque se les corta la comunicación. Esto provoca que no tengan acceso a los teléfonos de la Procuración Penitenciaria de la Nación, el INADI u otros organismos de control estatal", señala el acta, que además indica que el 18 de junio pasado el Juzgado Federal N°2 de Lomas de Zamora ordenó el restablecimiento de ese servicio, que aún no se reanudó.
 
El acceso a la educación también se ve resentido en esos pabellones. En un pabellón se denunció que quienes "están cursando la escuela secundaria van cada 15 días a clases, y una sola vez por mes quienes están estudiando una carrera universitaria".
 
La denuncia
 
La denuncia que derivó en la inspección fue formulada por la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) por el delito de tortura cometido el 15 de julio pasado contra cinco personas.
 
Alrededor de las 13 de aquél día un detenido que desde hacía un mes se encontraba alojado allí empezó a gritar: "Me trajeron a este pabellón para matar a C.".
 
La alusión era para A.C., una joven detenida con HIV contraído durante una violación hace cuatro años en el Complejo Penitenciario de Marcos Paz. En septiembre pasado A.C. fue víctima de un intento de homicidio por parte de una celadora -identificada- que le arrojó un colchón en llamas dentro de su celda. El episodio culminó con la internación de A.C. -en estado de inconsciencia, por la asfixia, y herida- en el hospital del complejo.
 
Aquellos gritos del detenido el 15 de julio generaron una pelea entre varios detenidos y detenidas, que derivó en un operativo de requisa que las reprimió ferozmente, según consignó en su denuncia la PPN. Los penitenciarios ingresaron "con escudos y palos, empujando y propinando golpes con las estofas sobre los cuerpos de los detenidos y las detenidas que no llegaban a encerrarse en sus celdas".
 
Los penitenciarios ordenaron a los reprimidos que se arrodillaran y pusieran las manos contra la pared, de espalda a los agentes. En ese contexto, "varios recibieron bastonazos en sus cuerpos" y "golpes de puños en la espalda, cabeza y nuca".
 
Golpes con los escudos y colocación de esposas apretadas para cortar la circulación de la sangre en las muñecas fueron otros de los métodos denunciados por las víctimas.
 
Una detenida relató que los penitenciarios aprovecharon la posición en la que se encontraba para sujetarla de la nuca y golpearle la cabeza contra la pared, "como si estuviera cabeceando" (sic). "Al caer al suelo recibió varios puntapiés en sus costillas a pesar de la súplica para que no lo golpearan más", refiere la denuncia.
 
La agresión fue acompañada de gritos discrinatorios e intimadantes: “Puto de mierda, bancatela; te gusta sacar habeas; ahora, bancatela y ni se te ocurra denunciar”.
 
Esa misma detenida le relató a la PPN que el traslado del interno que generó el conflicto fue "a propósito para que haya bronca entre nosotras y luego que vengan los de requisa a pegar y maltratar como siempre".
 
El episodio finalizó con el total de la población "engomado", es decir, encerrado, y a todas les informaron que estaban sancionadas, sin la firma de ningún parte.
 
 
Roberto Cipriano García

domingo, 24 de marzo de 2013

Reproducimos la ultima carta de Ailen leída los dias de jucio ocurridos el 18 y 19 de marzo pasados.

ANTE LOS ALEGATOS EN EL JUICIO A AILÉN Y MARINA JARA


Cartas desde la tumba

(AW)  Junto con ella publicamos el crudo relato que  hace Marina de las torturas a que se vieron sometidas en la unidad 5. El próximo martes 27 de marzo a las 9.00 se leerán los alegatos en los tribunales de Mercedes. Convocamos a todxs a participar para exigir la libertad de Ailen y Marina Jara.

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Buenos Aires, 23 de marzo de 2013 (http://desalambrar.com.ar).-


Ailen Jara desde la unidad 8 "Los Hornos"

28 de Febrero 2013

Hola. Bueno..., no es lo mío escribir demasiado pero necesito hacerlo.
Cada día, cada hora, cada minuto que pasa no puedo dejar de sentir este gran vacío que me invade el alma. Mucha gente a la que le agradezco todo lo que hacen por nosotras, nos acompañan desde afuera. Pero a pesar de eso me siento sola. La soledad, mi fiel amiga la que me ayuda a salir por momentos del encierro en el que me encuentro. Aunque a veces necesito estarlo para poder alejarme de este Ámbito en el que vivimos día a día no podemos.

Este es el lugar del NO
NO hagas lo que sentís
NO digas todo lo que pensás
NO seas quien vos querés ser
NO hables más de lo debido
NO seas espontánea
Se lo mas dura que puedas!!

Mi Corazón se siente como un glaciar en plena desmoronación. Todos los días son iguales tristes. Feos, aburridos, es re-feo no tener privacidad. Gente que ni siquiera conocés y nunca terminás de conocer.
La vida me marcó mucho, pero a pesar de eso siempre ADELANTE Resistiendo, Luchando. Y siguiendo por más, lo mejor. Me lo ha demostrado mi madre y lo sigo sosteniendo; gracias a la gente que me acompaña en esta gran lucha que compartimos.
Ailén Jara



Relato de Marina Jara 
Febrero 2013
Desde la tumba...

Comenzó el 25 de Diciembre del 2012, al otro día de cumplir mis 20 años. Desde la reja la encargada gritó Jara! Mi hermana se acerca para saber que necesitaba, la celadora le dice: "Jara, tiene comparendo aproximadamente a las 12 30 hs. Mi hermana me llama, me baño y bajo con mi bolsito porque obviamente iba de AT (Tránsito a la Unidad Penitenciara N º 5),
Llegamos como a las 16 hs nos requisan y nos llevan hacia los buzones S A C (Separación del Área de Convivencia). Nos "engoman" a las 18 30 hs. Nos traen la comida. Después de ese momento comienzan los 3 días mas horribles de mi condena, (sin contar los que viví en la Unidad Penitenciaria N º 51 de Magdalena).
Al otro día 26 de diciembre nos despiertan a las 7 para que nos preparemos por que teníamos que partir hacia el TOC Nº 2. En el momento de requisa la encargada de turno Anahí Maciel (que les cuento que su nombre y apellido no me la voy a olvidar jamás al igual que esos tres días), en el momento de la requisa esta encargada comienza a discutir con mi hermana. Yo no le di importancia porque tenia en mi cabeza el momento en el cual iba a estar frente a "V. S." por que nunca había estado frente a ellos, y estaba pensando en como me iba a ir. Nos terminan de requisar y nos ponen las esposas.
Llegamos al juzgado a las 9 hs. Más tarde nos llaman a las 11:30 hs. Si bien recuerdo nos ponen las marrocas (esposas) hacia atrás y nos llevan al TOC N º 2. Entramos. Estaba el fiscal. Luego llegan los magistrados. No voy a especificar el momento pero solo digo que a lo pedido por nuestro abogado, la respuesta fue no darnos lugar a ningún beneficio que nos favoreciera. Adentro del tribunal estaba mi mama ni cuñada, y parte de ustedes o sea la organización por nuestra libertad. Mi mamá se puso a llorar, mi hermana también, a mí en ese momento me agarró una congoja en el alma que pensé estoy re-salada (tengo mala suerte).
Mi hermana lloraba de la impotencia. Cuando salimos hacia la alcaldía yo trataba de calmarla aguantándome las lágrimas. Nos llevaron de vuelta a la 5 después de un rato por que primero teníamos que firmar el oficio que ya estábamos despachadas.
Listo llegamos a las 14:00 hs. A todo esto nos engoman. Pedimos el médico por que mi hermana se sentía mal. Después de dos horas llega porque yo pidiéndole a gritos para que me escuchen por que los buzones están atrás de todo.
Y vino el médico y pregunto qué le dolía? Qué tomaba? Dijo que iba a buscar antibióticos y volvía. No llegó más. Mi hermana se retorcía todo el día de los dolores, hasta que se durmió un ratito. Eso fue a las 18: 00 hs. Saben a qué hora vino el enfermero? A las 21: 30 de la noche ahí le inyecto el medicamento. Todo el día "engomadas".
Paso a describir la palabra "buzones".
El aislamiento en las cárceles constituye una de las formas más extendidas de tortura y crueldad sobre las personas. Por que "somos personas y seres humanos" privados de libertad, solo eso. Esta medida se llama como les dije antes SAC (Separación del área de convivencia) Es allí donde se registran el mayor grado de violencia, además del padecimiento psicológico por el aislamiento y las condiciones del lugar.
El encierro es en celdas de 2 por 1,5 mts, con sanitarios a la vista que no funcionan o sea están re tapados, falta de luz, de calefacción, sin acceso al patio o nada, ni un poquito de luz de sol, la piletita toda tapada llena de agua podrida, no salía agua había. Canillita arriba de la letrina (inodoro en el piso) el inodoro tapado también, la pared llena de moho. Es un lugar humillante, nadie del que no estuvo en esta situación en la que yo me encuentro podrá entender lo doloroso que es estar en este lugar así te sentís tan mal psicológicamente que hasta te dan ganas de suicidarte.
Llego el jueves 27/12/12. Viene gente del Ministerio de Justicia.
Un doctor junto con otro nos preguntaba como nos trataba el personal. Le dijimos que no nos trataban bien. Es así. No me importó la represalia que podían llegar a tomar. Miró las condiciones de las celdas, anotó. Nos preguntaron si necesitábamos algo. Le dijimos que necesitábamos artículos de limpieza para higienizar la celda por que estaba muy sucia.
Anotan todo y se van los del Ministerio.
Al ratito viene la Maciel y empieza a gritarle a mi hermana, de todo a los gritos. Que ella no tenía la culpa de que no hubiera cosas de higiene o sea lavandina. Ni lo mínimo, había. Ella decía que eso lo disponía Jefatura, y mi hermana le decía que por que no pidieron. Así empezó a denigrar a mi hermana. Yo creo que todo lo que le dijo nunca lo escuché en mi vida.
Nunca le dijeron tantas palabras humillantes y tanta subestimación. Y mi hermana le dijo: "Usted es una persona como yo y no tiene derecho a decirme todo lo que me dice". La Maciel le dice "Pero por que no mirás de qué lado estoy yo y mira donde estás vos... se merecen estar acá." A los gritos. Dijo: "Se van a quedar un rato largo así."
Cierra el chapón re-fuerte y se va. Mi hermana se pone a llorar por todo lo que le dijo. Yo la abracé, se acostó y se durmió. Me senté en el colchón y ahí no aguante y lloré. Lloré por que me dolió mucho todo. Y mi hermanan estaba mal por su problema de salud, por todo lo que le dijo la encargada, por que estuvimos todo el día encerradas.
Justo me cae del cielo (aunque creo que no me sirvió de nada). Me llamaba la psicóloga de la unidad 5. Me comentó que la unidad 8 había pedido asistencia psicológica para mí, por que la había pedido el juzgado....
Seguíamos en esa cárcel inmunda de la 5. Le comenté todo que estaba mal por la verdugueada en los buzones, por lo que nos habían negado todo.
Ella me escuchó pero en mi legajo no figuró nunca que me atendió. Le comenté todos mis problemas por que no aguantaba más. Tenía los ojos hinchados, apenas podía hablar.
Termino de comentarle todo. Me llevan de vuelta a los buzones. Llegan las 14, nos dan la abierta. Limpiamos la celda con nuestro champú. Mi hermana pide una escoba. Le dicen que tenían una escoba para todo el penal. Mi hermana limpia las paredes con moho y sin querer se le partió el palo. Imagínense lo que era esa escoba y ni hablar de la pared. Ailén deja el palo y la escoba afuera y vienen las encargadas a engomarnos, nos cierran. Y a los 5 seg viene la Maciel con la excusa de explotarnos. Nos empieza a gritar por el palo. Mi hermana explica que se le había roto. La encargada gritaba que era la única escoba, que esto que aquello, renegaba. Abre la puerta a otra compañera y la deja abierta de 16 a las 19 hs. Nosotras le pedimos que aunque sea nos deje 5 minutos para bañarnos. Mis compañeras de la unidad nos querían alcanzar agua caliente para bañarnos y el termo para tomar algo. Ella la Maciel respondía "NO".
Ni la comida nos quería pasar. Yo me bañé arriba de la letrina con el agua fría de la canilla. Después de unas horas mi hermana se baña igual que yo arriba de ese inodoro asqueroso. Se estaba cambiando y entra la policía. Yo le dije a mi hermana: "Cámbiate rápido". Abren el chapón. Vino la Maciel con los "paleros" con los escudos, todos. A mi me agarran uno de los brazos y me sacan para adelante. Es ahí cuando la hija de mil puta (disculpen la palabra) le empezó a pegar a mi hermana, mientras que los paleros de la guardia armada la tenían contra la pared. Yo escuchaba todo y me puse re mal yo en ese momento quería que el palero me soltara. Yo gritaba que la dejaran. El encargado me agarraba fuerte de los brazos por que yo quería que me soltara, porque escuchaba como le pegaban a mi hermana. Me pone en el buzón de adelante. Se van. Le grito a mi hermana como estaba. Mi hermana, re-golpeada, me dice que no me ponga mal.
No se imaginan lo feo que es escuchar como le pegan a mi hermana y yo no poder hacer nada. Es como una tortura. Jamás me voy a olvidar de ese horrible momento. A la media hora llega el camión. Nos sacan para adelante del corredor del penal. Ahí estaba ella. La miró a mi hermana y se reía. Mi hermana le dijo: "¿De que te reís?" y ella le respondió una palabra que no quiero decir y mi hermana se le va y le tira una piña. Le pega. Ahí la agarra la policía. La Maciel le mete una patada en la boca del estómago. Y ahí yo me quise meter por que me dio una bronca... Obviamente, es mi hermana, cómo no me voy a meter.
Me agarran como cuatro encargados, mientras a mi hermana la tenían otras por que la Maciel le mete una piña a mi hermana en la nariz.
Las encargadas le decían: "Córtala Anahí". Y nos meten al baño agarrándonos. Toda la secuencia la vieron mis compañeras que estaban engomadas. Todas en la reja gritando que la corte por que estaban mirando que se quiso, como se dice, parar de mano. En el momento que nos agarran las demás encargadas, también vieron las encargadas de la comisión. Solo miraron. Nos requisaron en el baño por que nos tenían que ver el médico si teníamos lesiones. Nos estaban sacando y la Maciel estaba en la Guardia Armada. La encargada de la comisión dijo que la sacaran. Nos vio y se fue la muy cobarde.
Finalmente nos traen acá, a la unidad 8. Llegamos mi hermana y yo. Ni hablamos. Estábamos muy mal por toda la verdugueada que habíamos pasado. Nos requisaron. Subimos y yo la abracé a mi compañera y me largué a llorar. Estaba muy mal.
Otro día nos llama la psicóloga por el pedido del juzgado. Yo le conté todo y ella me dijo que no estaba el informe de la psicóloga de la unidad 5. Acá nos preguntaron por la policía y nos hicieron un psicofísico. Nos dijeron que hicieramos la denuncia por medio de la procuradora. Al otro día vinieron los de Derechos Humanos y nos tomaron la declaración de lo que había pasado en la unidad 5.
Ahora estamos esperando la respuesta de lo que van a hacer con la encargada. Estoy también esperando qué pasará con mi causa.
Si nos darán algún beneficio, qué van a hacer con nosotras. Voy a cumplir dos años acá adentro y todavía no se que van a hacer conmigo. Total ellos no llevan y traen de acá para allá, por que no saben lo que es viajar y estar encerrado días o semanas en un buzón por que no es la primera ni la segunda que estamos acá para allá, ya que es como la primera vez y volvemos sin ninguna respuesta, ni tampoco una buena. Pasamos frío, hambre, etc, cosas que ellos nunca entenderían. Solo entienden lo que es "juzgar". Pero bueno yo lo digo por que estoy acá de este lado por que pasan cosas que no saben lo que es, y no se lo deseo a nadie. También deben pensar: "Se lo buscaron". Pero en realidad no saben como fue. No estuvieron en el momento del hecho para decir que somos culpables. Solo me queda toda la impotencia porque, en realidad, yo no puedo hacer nada porque estoy acá adentro, solo relatar lo que me pasó. Y no es solo esto, hubo otros momentos que si empiezo no termino más. Así es la vida en la cárcel aunque otros piensen que no es para tanto, es lo peor estar de este lado. Por eso estoy en contra de todo el maldito sistema carcelario, y de la gente que discrimina. La exclusión también es parte de la humillación. Una persona que estuvo privada de su libertad lo vive estando afuera.
Gracias por escucharme. Soy Marina Jara escribiendo parte de lo que vivo desde la tumba.
Saludos
Marina desde la Unidad Nº 8

domingo, 3 de marzo de 2013

Ocho agentes penitenciarios procesados por torturas.

COMPLEJO I DE EZEIZA




(AW)La Cámara Federal de La Plata procesó a ocho agentes penitenciarios por hechos ocurridos en 2008 cuando sometieron a todo un pabellón de jóvenes adultos "a realizar una pila humana con sus cuerpos". La causa inicialmente se había caratulado como vejaciones y apremios ilegales, aunque la Cámara Federal entendió que se trataba de torturas.
La-tortura-asignatura-pendiente-en-Argentina
La sala III de la Cámara Federal de La Plata, con las firmas de Antonio Pacilio y Carlos Alberto Noguera, confirmó el procesamiento de 8 agentes penitenciarios acusados de someter a todo un pabellón de jóvenes adultos a realizar una pila humana con sus cuerpos". Asimismo, decidieron cambiar la calificación legal de los hechos que pasó de "vejaciones y apremios ilegales" a "torturas".
En la causa se investiga lo ocurrido en junio del 2008 en el Complejo Penitenciario Federal I, de Ezeiza cuando tras una pelea entre dos internos con objetos punzantes personal del SPF ingresa "a pegarles a todos y los detenidos se resistieron, arrojándoles elementos que tenían a mano".
Tras ello, los agentes resuelven retirarse y volver en más número y con escopetas en sus manos. Tal y como consignan los testimonios de la causa "es así como volvieron a pegarles a todos con los palos que portaban, apartando a algunos de ellos y obligándolos a formar una montaña, es decir, unos arriba de otros".
Esto provocaba que los que se encontraban en el fondo de dicha pila se asfixiaban por el peso de quienes se encontraban encima y que, a causa de la desesperación producida, los que se encontraban abajo comenzaban a golpear a los de arriba para quitárselos de encima.
El fiscal de la causa discrepó con la calificación legal de la conducta escogida por el juez de primera instancia, que procesó a 16 agentes penitenciarios por vejaciones y apremios ilegales, ya que "consideró que la conducta reprochada, debió encuadrarse en el tipo penal de tortura".
Los jueces sostuvieron que los hechos encuadran en la definición de "tortura" tal y como lo consigna la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes: "todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a razón basada en cualquier tipo de discriminación cuando dichos dolores o sufrimientos sean infringidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con consentimiento o aquiescencia".
Con ello los camaristas decidieron confirmar el procesamiento de 8 agentes, Víctor Hugo Rojas, Pedro Agustín Calfuquir, Victor Javier Okulczyk, RobertoLuís Cabral, Alfredo Martín Zayas, Cristian Daniel Vilar, Diego Armando Speroni y Carlos Ariel Buhr por torturas ya que "la formación de la "pila humana", estuvo a cargo de todo el personal de1 requisa en forma conjunta y coordinada".
Mientras que otros dos agentes fueron procesados pero por omisión de denunciar hechos de tortura. Ellos son: Rubén Ramón Caballero y Christian Osvaldo Andrade. En tanto que fueron sobreseídos Ramón Diego González, director del Módulo IV, que ingresó al penal luego de los hechos; y también Ángel Antonio Corbalán.
Por otra parte se dictó la falta de mérito a Alejandro Leonel Cardozo, Reinaldo Marcel Machado, Hugo Enrique Flores, Fabián Miguel Azar y Raúl Giani.
Fuente: Diario Judicial

miércoles, 13 de febrero de 2013

Hoy, 13 de febrero, se cumple un año del fallecimiento en el Hospital Escuela de Corrientes de Raúl Abel Sánchez (31) preso en el anexo de la Unidad Penal 6. Sánchez había permanecido internado en terapia intensiva - amarrado a la cama con esposas a pesar de que se encontraba en estado de coma- desde el 17 de enero como consecuencia de una brutal golpiza propinada por agentes del Servicio Penitenciario provincial y del grupo ETOP (Equipo Táctico de Operaciones Penitenciarias).



CORRIENTES 
Justicia para Raúl Sánchez

Unidad_penal_6
Un solo detenido y muchos impunes por el crimen. Unidad 6,  escuela de torturas y asesinatos

(AW)Falleció por traumatismo craneoencefalico,sin margen de dudas, compatible con objeto romo (sin punta)".Así encabeza su reclamo la familia Sánchez. Toda nuestra solidaridad con la lucha

raiz de la denuncia y posterior querella presentada por la hermana, ROXANA SÁNCHEZ, se individualizaron e imputaron por TORTURAS SEGUIDAS DE MUERTE.( art 144, ter, inc 1 y 2 del Código Penal Argentino) a los penitenciarios: RIVERO, Jorge Darío; LEMOS, Fernando; BLANCO, Jorge Armando; ORTIGOZA, Antonio Daniel; LEIVA, Miguel Modesto y GONZALEZ, Cristian, quien inicialmente eludió el accionar judicial y permaneció prófugo varios dias.
Según manifestó con preocupación el abogado querellante, Dr Hermindo González, la causa fue re-caratulada como TORTURAS SEGUIDAS DE MUERTE solo para el oficial BLANCO, Jorge Armando, quien permanece detenido, pero los demás penitenciarios fueron excarcelados por calificarse su accionar como OMISION DE EVITAR TORTURAS Y OMISION DE DENUNCIAR. por lo que estos funcionarios que están siendo procesados, y que participaron de un homicidio abusando de su autoridad y de las armas que el estado les suministró, siguen prestando tareas activas en las cárceles de la provincia,uniformados y armados, sentando peligrosas bases de impunidad y corporativismo.
La querella criminal, promovida por los familiares ante el Juzgado de Instrucción n 2 del Dr Manuel Segovia, entiende que en este homicidio, han intervenido como autores materiales, cómplices, encubridores e instigadores, agentes penitenciarios, oficiales y grupo ETOP, asi como autoridades penitenciarias y del ejecutivo provincial, que avalaron o encubrieron material o discursivamente este violento hecho de represión institucional; avanzan en la apelación de estas excarcelaciones y reclaman que los penitenciarios participes de los hechos sean exonerados efectivamente de la fuerza.
NO a la impunidad- Justicia para Raúl Sánchez, asesinado por agentes del Servicio Penitenciario Provincial
Familia Sánchez

miércoles, 16 de enero de 2013

Seis penitenciarios abusaron de una maestra en el Complejo Federal de Ezeiza.

SERVICIO PENITENCIARIO FEDERAL 

El subprefecto Branca y otros cinco "grises" presos por abusar sexualmente de una maestra
Branca1
Francisco Gustavo Branca, subprefecto del SPF, División Violaciones y Torturas

(AW) Fiel al estilo de la fuerza -último peldaño de la escala zoológica-, seis penitenciarios abusaron de una maestra en el Complejo Federal de Ezeiza. Fervientes reproductores de sus usos y costumbres, los jueces argentinos -en general protagonistas de múltiples delitos- cajonearon la causa desde 2008. Solo la valiente tenacidad de la víctima logró su reactivación y los seis "grises" están ahora detenidos. Según informó el diario La Jornada, el subprefecto Branca también estaría siendo investigado "presuntamente por los delitos de trata de personas y pedofilia". Actualmente, Branca era el director de la U14 de Esquel adonde lo detuvo Gendarmería. Fuentes del SPF proclaman que ellos promovieron la reactivación de esta causa. Lástima grande que hay miles de denuncias que se apoliyan en los cajones y hacen más que dudosa la proclama. El complejo de Ezeiza pertenece al Servicio Penitenciario Federal elogiado recientemente por la presidenta Cristina Fernández. A pocas cuadras de ahí, en la cárcel de mujeres, dos chicas, "Bube" y María Laura, fueron asesinadas en agosto y, en setiembre, a un compañero de Devoto que sufría HIV le fue negada la atención médica tantas veces como se necesitaron hasta conseguir su muerte. Con innumerables hechos de esta índole, el kirchnerismo es -por lejos-, la principal fuerza asesina de hijos del pueblo más vulnerable dentro de las prisiones y en los barrios más humildes, luego de la dictadura cívico-militar. También es el que encerró más militantes por luchar durante el período constitucional. Aunque existen aquellos que sostienen que la fuerza penitenciaria es "autónoma".Por caso, tal vez provenga de Neptuno. De acuerdo a nuestra visión su jefe es un civil nombrado por el gobierno, depende de una Subsecretaría y ésta de una Secretaría que a su vez controla el ministro de Justicia, quien depende del jefe de Gabinete que nombra la presidenta. Una clara cadena de mandos políticos y responsables. Solo la ignorancia, la ceguera política o el apego a los pestilentes beneficios que provee la obsecuencia, pueden silenciar esta masacre impune que ya lleva casi 10 años en  gestión. Y como, en nuestra opinión, los crímenes no son plesbicitables, ni el 54, ni el mil por ciento de los votos en apoyo a cualquier gobierno del planeta, ubicarán a la Agencia Walsh en ese abyecto pedestal donde campeones verbales de la defensa de los derechos humanos transmutan en billetes y poder la sangre y el sufrimiento de los más pobres. O.C.

El subprefecto Francisco Gustavo Branca llegó a la ciudad cordillerana de Esquel el 30 de marzo para asumir como director de la Unidad Penitenciaria 14. Era la primera vez que estaba al frente de un penal. Dijo sentirse a gusto en la ciudad y prometió no defraudar. El martes posterior al último fin de semana largo, Branca fue detenido en su casa acusado de abusar sexualmente, junto a otros cinco penitenciarios, de una docente que trabajaba con ellos en el complejo federal de Ezeiza en 2008. En su denuncia, la mujer contó que fue filmada y fotografiada durante el sometimiento.
En la causa que tramita el Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora, a cargo de Carlos Ferreiro Pella, los agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) están imputados por el delito de abuso sexual triplemente agravado por el cargo de funcionario público, por el lugar donde ocurrió el hecho y por la pluralidad de actores.
Es que de acuerdo a la denuncia de la víctima, a finales de 2008, Branca y otros cinco penitenciarios la atacaron sexualmente en el módulo del cuerpo docente, donde se desempeñaba dando clases a los reclusos. La mujer, de 30 años, recordó que sólo tres de los hombres abusaron de ella mientras los restantes filmaban y tomaban fotografías y que además la obligaron a ingerir una sustancia que definió como "hipnótica".
Luego del ataque sexual, la docente renunció a sus tareas dentro del penal debido a un informe médico que le desaconsejó continuar. Una vez repuesta del shock concurrió a una fiscalía federal de Lomas de Zamora y contó su drama. Para corroborar la veracidad del relato, la mujer fue sometida a pericias psiquiátricas que descartaron rastros de mendacidad: es decir, la docente no fabulaba. Pese a todo, el expediente fue "cajoneado". Pero ella nunca bajo los brazos.
"Tomamos contacto con la mujer y promovimos que se le diera una respuesta. A partir de nuestra insistencia la causa se reactivó", explicó una fuente del SPF.
Así fue como después de cuatro años, la justicia decidió la detención de los seis penitenciarios. La mayoría se concretó el martes 27 de noviembre en cinco operativos al mando de Gendarmería Nacional, realizados en Monte Grande, Esteban Echevarría y el mismo penal de Ezeiza por orden del juez federal subrogante de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge.
Todos los acusados estaban en cumplimientos de sus funciones, pero el apresamiento que más sorprendió, ocurrió en Chubut.
Por una orden librada por el juez federal de San Carlos de Bariloche, Leónidas Moldes, cumpliendo un exhorto judicial emitido en Buenos Aires, el martes posterior al feriado por el Día de la Soberanía se detuvo al titular de la Unidad 14 de Esquel. El procedimiento se realizó en la casa que el director ocupaba desde marzo en el predio destinado a las autoridades y empleados de la cárcel.
Branca fue trasladado en primera instancia a Bariloche y luego a Buenos Aires. Tanto él como los otros cinco penitenciarios detenidos se negaron a declarar. «
Discurso de bienvenida en esquel
En el marco del plan de reubicación de penales federales, el 30 de marzo de este año desembarcó en la ciudad de Esquel el subprefecto Francisco Gustavo Branca para asumir la conducción de la Unidad 14 en un acto que contó con la presencia del director del Servicio Penitenciario Nacional Víctor Hortel. Ese día, Branca explicó que provenía de el área Traslados del SPF en Buenos Aires y que pese a ser su primera experiencia al frente de un penal ya había conducido un módulo en el complejo de Ezeiza. También remarcó que en la actualidad en el país "no hay superpoblación en las cárceles", y subrayó que "se aplican nuevas políticas, haciendo hincapié en el tratamiento de los internos y en los Derechos Humanos". En la recorrida por las instalaciones de la Unidad 14, el subprefecto Branca se quedó impresionado porque la infraestructura estaba "en muy buenas condiciones", al tiempo que valoró "las actividades que se desarrollan con los 80 internos, con énfasis en la educación y la práctica de la metodología pedagógica socializadora, a la que acceden varios de los que están en cumplimiento avanzado de la estadía".