Los restos de Ángeles Rawson, la adolescente de 16 años que fue encontrada asesinada en un predio del Ceamse, fueron inhumados ayer en un cementerio privado de la localidad bonaerense de Pilar, mientras continúa la investigación del caso, que en las últimas hora tomó un giro imprevisto.
Después de que los investigadores realizaran un allanamiento en la casa de la joven, en busca de pistas que pudieran echar luz sobre la pesquisa, voceros policiales dijeron en la noche del jueves que ‘un cuaderno de comunicaciones escolar perteneciente supuestamente a Ángeles fue encontrado en las últimas horas en la zona norte de la Ciudad’.
El hallazgo de produzco en el cruce de las avenidas General Paz y Ricardo Balbín, por un hombre que supuestamente revisaba un tacho de basura, aunque no estaba claro si se trataba de un indigente o un barrendero, quien llevó el cuaderno y lo entregó en la comisaría número 36.
Tras un velatorio que se prolongó durante toda la noche en la cochería Paraná, ubicada en la avenida Maipú 4152 de Olivos, el cortejo fúnebre con los restos de Ángeles partió pasadas las 13:00 del jueves.
En medio de muestras de dolor de familiares y amigos, se llevó a cabo el entierro en el cementerio privado Jardín de Paz, de Pilar, en el norte del Conurbano.
El velatorio se había iniciado este miércoles a las 18:00, luego de que el cuerpo fuera entregado a la familia para que pudiera despedir sus restos, tras la autopsia a la que fue sometido en la Morgue Judicial.
Participaron del último adiós sus padres y hermanos, como así también su círculo íntimo de familiares, amigos y conocidos del colegio Virgen del Valle, al que concurría.
A partir de que la autopsia en el cuerpo de Ángeles Rawson confirmó que fue estrangulada y que no mostraba signos de haber sido violada, los investigadores comenzaron a manejar nuevas hipótesis para intentar esclarecer el caso.
En lo que podría convertirse en un giro radical en la investigación, autoridades judiciales y agentes policiales continuaron durante esta jornada con peritajes en el domicilio de la joven, en el edificio donde se encuentra la vivienda y en zonas aledañas.
Efectivos de la Policía Federal llevaron adelante el jueves nuevos allanamientos en el edificio en donde vivía la adolescente, con la presencia del padrastro de la joven, Sergio Opatowski.
Al finalizar uno de los operativos, el padrastro de Ángeles Rawson se mostró molesto con la prensa y sorprendido con el giro que comenzó a tomar la investigación.
“Me siento shockeado porque fue una invasión y parece que uno es el asesino de su propio hijo”, dijo Opatowski.
En pleno velatorio, comenzaron los allanamientos del que tomó parte la fiscal María Paula Asaro, en el edificio de Ravignani 2360, donde vivía Ángeles, a metros de la avenida Santa Fe en el barrio porteño de Palermo.
Los procedimientos se extendieron a domicilios vecinos e incluso se realizaron pericias en veredas de la zona, todo bajo un estricto secreto de sumario.
“Secuestraron la PC de mi hija, libros de ella, la notebook de mi mujer, las mochilas con los útiles y también una sábana de mi hijo mayor porque lo operaron de una fístula en la cola en febrero y había una mancha de sangre”, explicó Opatowski.
Los investigadores buscaban determinar si Ángeles estuvo en su casa antes de ser asesinada, pero de acuerdo con el testimonio del padrastro esto no había sucedido.
“La mochila siempre estuvo acá, yo desayuné con ella a las 8:00 de la mañana, salió de casa y yo me fui a hacer unas cobranzas. Ella no volvió a casa”, afirmó Opatowski.
Este miércoles se conoció que en el informe sobre la operación de autopsia del cuerpo de la chica, los peritos señalaron que no presentaba ‘otros actos de violencia física’, más allá de las lesiones que provocaron la muerte por estrangulamiento.
“La autopsia realizada sobre el cuerpo de la víctima permitió establecer que la adolescente no habría sufrido violaciones ni otros actos de violencia física, más allá de la acción que causó su muerte”, indicó en un comunicado la Procuración General de la Nación.
Los padres de Ángeles serán los primeros en declarar. Luego será el turno de otros familiares. Las preguntas de la fiscal María Paula Asaro apuntarán a tratar de saber cómo era la víctima y cómo fue su conducta en los días previos al homicidio. También se ahondará sobre las relaciones de Ángeles y con quiénes se vinculaba.
Con los resultados de los peritajes de los elementos secuestrados en el allanamiento a la vivienda de Ángeles, y las declaraciones testimoniales, la fiscal podría decidir si existen pruebas para imputar a alguno de los integrantes del entorno de la adolescente.
Efectivos de la División Homicidios de la Policía Federal secuestraron en lo de Ángeles un par de zapatillas blancas y un morral. Este hallazgo confirmaría que, luego de salir de la clase de educación física, la joven pasó por su casa, se cambió las zapatillas y dejó el morral. Esto se contrapone con la versión que aportaron algunos miembros de la familia cuando realizaron la denuncia por la averiguación de paradero entre la noche del lunes y la madrugada del martes.
Aunque los investigadores todavía no pudieron determinar quién mató a Ángeles ni por qué, el informe de la autopsia estableció que la adolescente no se habría defendido, por lo que se sospecha que conocía al asesino. Tampoco se encontró la escena del homicidio, aunque se presume que sería cerca de su casa.
En medio de las sospechas, parte de la familia de la joven salieron del edificio de la Fiscalía; la Policía Federal realizó un operativo frente a la puerta del lugar.
El padrastro y la madre de Ángeles Rawson, la joven cuyo cuerpo apareció el martes en el predio de la Ceamse en José León Suárez, terminaron de declarar y abandonaron el edificio de la Fiscalía, ubicado en la calle Tucumán 966.
Salieron luego de permanecer dentro del lugar durante 14 horas, desde el mediodía de ayer.
Después de las 21 , inesperadamente llegaron a la Fiscalía el padrastro de la víctima, Sergio Opatowski, y el portero del edificio de Colegiales donde vive la familia. No se esperaba su presencia en la jornada de ayer. El encargado llegó encapuchado y el padrastro, cuyo testimonio estaba programado para mañana, ingresó con la cara descubierta.
Mientras tanto, el sótano del edificio de Colegiales donde vivía la víctima con su familia, y el auto del portero, ubicados en la calle Ravignani, fueron allanados.
Aún no hay detenidos por el crimen de Ángeles Rawson.
Según trascendidos periodísticos ante el pedido de la fiscal, el Juez se negó a firmar las ordenes de detención de Sergio Opatowski y 2 personas por falta de pruebas.