Entrada destacadaLa editorial del Diario La Nación, Spandau y los izquierdos humanos.

La editorial del Diario La Nación, Spandau y los izquierdos humanos.

"La primera víctima en una guerra es la verdad". Anónimo. En estos días, la tilinguería seudoizquierdoza, ha bramado ante la pu...

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miércoles, 27 de marzo de 2013

Scioli y Casal supervisaron operativo circense antidrogas

Ingeniero Budge:
Entregaron reconocimientos a los policías que desbarataron una organización que poseía cerca de tres toneladas de marihuana. Confirmó la detención de cuatro individuos, dos de ellos de nacionalidad paraguaya y dos argentinos. Contestó sobre el conflicto docente y aseguró que tuvo una reunión de "agenda amplia". 

miércoles, 25 de enero de 2012

Reproducimos una entrevista realizada por Diego Rojas y publicada en plazademayo,com, a Madame Helene Thibaut, vocera de la empresa minera canadiense Osisko.


HABLA LA OSISKO:


Miércoles, 25 de Enero de 2012 09:25
"Respetaremos la voluntad del pueblo de Famatina"

(AW) La frase es increíble en boca de quien la pronunció. 


osisko
"Respetaremos la voluntad del pueblo de Famatina"

19/01/2012 By plazademayo.com
Por Diego Rojas (@zonarojas)
Exclusivo. Entrevista a Madame Helene Thibaut, vocera de la cuestionada empresa canadiense en Famatina.

Por primera vez y en exclusiva para plazademayo.com, la Osisko Mining Corporation responde las preguntas de la prensa argentina a través de un breve cuestionario que aceptó responder madame Hélene Thibaut, vocera de la compañía con sede en Quebec, Canada. En medio de la rebelión popular con centro en Famatina, que resiste la instalación de la megaminería en la región, y que conmueve al país, la empresa canadiense brinda su particular punto de vista sobre el conflicto, las listas negras elaboradas por la Osisko y el futuro del proyecto en La Rioja.

-En la provincial de La Rioja miles de personas se encuentran protestando en contra de la instalación de la Osisko Mining Corporation en Famatina. El contrato entre Osisko y EMSE, la empresa minera del gobierno riojano, establece que la "licencia social" se debe alcanzar para que empiecen las actividades de Osisko. Esto parece lejos de alcanzarse. ¿Qué opinión le merece este hecho?-

-Notamos que Minera El Portal (N. de R.: nombre de la operadora de Osisko en La Rioja) no tuvo la oportunidad de informar a la población de Famatina acerca de la exploración minera en general o este proyecto en particular. Ciertamente respetaremos la voluntad del pueblo de Famatina, pero también sentimos que tienen el derecho a una información adecuada antes de tomar decisiones.

-Ha habido tareas de inteligencia sobre los activistas de Famatina. Gustavo Zulliger, representante de Osisko en el país, admitió que esas listas pertenecían a la compañía. En la sede central, ¿Se tenía conocimiento de estas actividades? ¿Cómo las explican?

-Probablemente se refiere a lo que ha sido llamado erróneamente "listas negras" por aquellos que le robaron esa listas al señor Zulliger. No era unas "listas negras" de ningún tipo. Osisko es una compañía joven cuyos mayores valores son la transparencia, el diálogo y el respeto por las comunidades locales y el medio ambiente. En Osisko consideramos que es muy importante establecer buenas relaciones con las comunidades donde conducimos nuestros negocios. Entonces era parte del mandato del señor Zulliger establecer contactos con la gente de Famatina en orden de abrir un diálogo con ellos y aprender acerca de sus intereses y expectativas. El señor Zulliger y su equipo prepararon una lista de gente con la que intentarían relacionarse a través de un diálogo abierto y transparente. Actualmente ellos comenzaron a relacionarse con alguna gente de esa lista, como el intendente de Famatina.

-Seis años atrás la Barrick Gold abandonó Famatina debido a la oposición de la gente a su instalación allí. ¿Significa esto un antecedente para la Osisko?

-Preferimos no especular sobre el desenlace de este proyecto específico. Osisko es una compañía joven con una corta historia. Sólo tenemos una mina en operación y un proyecto en estado avanzado de exploración. En los años pasados hemos concluido un número de diversos proyectos de exploración en diversos grados, por distintas razones. Sólo uno de cerca de 2000 proyectos de exploración se desarrolló en una mina, por lo que frecuentemente finalizar un proyecto de exploración suele ocurrir en la vida de una compañía minera que conduce actividades de exploración.
En todo caso es fundamental entender que estamos lejos de una mina en Famatina. No han sido publicados reservas minerales para ese sitio. Esto significa que Famatina está todavía en estado de objetivo de exploración. La gente bloqueando el acceso no está obstruyendo un proyecto minero. Están obstruyendo la recolección de información y conocimiento de ese lugar.

-¿Es posible que Osisko rescina el contrato debido a la oposición popular a la compañía en Famatina?

-Prefiero no especular acerca de los futuros cursos de acción en este punto.

sábado, 21 de enero de 2012

Otro dirigente del MUCA asesinado por sicarios 45 campesinos masacrados en poco más de dos años.

HONDURAS
Por Giorgio Trucchi - Rel-UITA


El conflicto agrario que en los últimos dos años ha sacudido la región del Bajo Aguán, al noreste de Honduras, ha cobrado una nueva víctima inocente.
A las 7 de la mañana de este viernes (20/1), dos hombres encapuchados que se conducían en una motocicleta dispararon a Matías Valle, ex vicepresidente del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA) y Fiscal de la empresa campesina La Chile, perteneciente al asentamiento campesino La Confianza.

Con este nuevo acto de barbarie suman 45 los campesinos organizados que han sido asesinados en poco más de dos años en el Bajo Aguán, por el simple hecho de exigir el derecho al acceso a la tierra y a una vida digna para sus familias.

?Lamentablemente nos acaban de informar que el compañero Matías Valle falleció hace poco minutos, a consecuencia  de varios impactos de bala. Mientras esperaba en una parada de buses en la comunidad Quebrada de Arena, donde residía, fue atacado por desconocidos?, dijo a Sirel, Yoni Rivas, secretario general del MUCA.

Según varios testigos, los dos sicarios llegaron con una moto y con el rostro cubierto con pasamontañas y, sin mediar palabra, se dirigieron hacia el dirigente campesino y le dispararon tres veces en el tórax, causándole la muerte. 

?No hay ninguna duda de que ese nuevo asesinato está relacionado con el conflicto agrario que estamos viviendo en el Bajo Aguán y con los terratenientes.  Quieren presionarnos para que aceptemos la propuesta del gobierno y de los bancos privados para la compra de las tierras", explicó Rivas.

Según el MUCA, este acuerdo le generaría una deuda impagable con la banca privada y pública de casi 2 mil millones de lempiras (105 millones de dólares). 

"Nosotros ya rechazamos este acuerdo, porque lo que pretenden es asfixiarnos económicamente. Que nos endeudemos para después volver a quitarnos la tierra que tanta lucha y sacrificio nos ha costado?, aseguró el dirigente campesino.

Escalada represiva

El asesinato de Valle ocurre pocos días después de la detención ilegal de la dirigente campesina Florinda Rodríguez, miembro de la cooperativa La Aurora del MUCA. Ella denunció que fue maltratada por más de media hora por hombres armados, que le exigían informaciones sobre los dirigentes de esta organización.

Matías Valle desempeñó el cargo de vicepresidente del MUCA hasta mediados de 2011 e integró las comisiones negociadoras que firmaron los Acuerdos con el gobierno (2010) y con el terrateniente y productor palmero Miguel Facussé Barjum (2011). Actualmente era Fiscal de la empresa campesina La Chile, perteneciente al asentamiento campesino de La Confianza.

En agosto de 2010, Matías Valle y la directiva campesina María Gutiérrez, fueron invitados en Tegucigalpa como representantes del MUCA durante la 3ª reunión del Comité Ejecutivo de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de Coca Cola de la UITA (FELATRAC), para que brindaran su testimonio acerca de la lucha campesina en el Bajo Aguán.

Durante esta actividad, recibieron el apoyo incondicional de la Rel-UITA y de las organizaciones sindicales afiliadas. "Para nosotros es una alegría tenerlos aquí y sepan que van a contar con nuestro mayor respaldo y solidaridad. En nombre de todos nosotros llévense nuestra bandera, y cada vez que la vean, recuerden que no están solos", dijo en aquella ocasión Gerardo Iglesias, secretario regional.

A partir del proceso de militarización del Bajo Aguán y el inicio del Operativo Xatruch II (9/2011), fueron asesinados nueve campesinos y una campesina, entre ellos tres de los principales dirigentes de los movimientos campesinos del Bajo Aguán. 

?Era un compañero muy valioso, totalmente identificado con la lucha y fundamental para el proceso de negociación con el gobierno y los terratenientes palmeros. 

Lamentablemente el día de hoy fue alcanzado por las balas asesinas de los sicarios. Vamos a exigir que se investigue este crimen para que no se quede en la impunidad como siempre ocurre?, concluyó el secretario general del MUCA.  

Fuente: Rel-UITA

miércoles, 18 de enero de 2012

EEUU e Irán están a pulgadas de un conflicto militar.

IRÁN

Probabilidad de un conflicto armado está en su más alto nivel desde 1.988

The Hill 
18/01/12



Golfo Persico
Credito: web
18 de enero de 2012.-La probabilidad de un conflicto militar entre EE. UU. e Irán es más alto ahora que en cualquier momento en más de dos décadas, afirman analistas militares, mientras las tensiones continúan escalando sobre el programa nuclear iraní y la estruendosa retórica.

Mientras que una guerra en toda regla podría no estar en el horizonte inmediato, las condiciones para una escaramuza militar están tan maduras como han estado desde 1.988, cuando Irán sembró minas contra buques estadounidenses en el Golfo Pérsico y EE.UU. destruyó plataformas petroleras.

?La probabilidad de un conflicto armado entre EE.UU. e Irán es ahora más alto que en cualquier momento desde 1.988, y el riesgo solamente aumentará durante el próximo año mientras el programa nuclear de Irán continúa desarrollándose?, dijo Mathew Kroening, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR).

Los recientes incidentes entre Irán y Occidente proporcionan un nuevo entorno para la política de EE.UU., mientras el Congreso regresa al Capitolio el jueves y la temporada electoral presidencial 2012 se calienta.

El comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes sostendrá reuniones a puerta cerrada sobre Irán el miércoles, según afirman miembros del comité.

La carrera presidencial ha sido preparada para ser una elección sobre asuntos internos y la economía, pero Irán podría cambiar el cálculo político. Las tensiones también podrían poner en peligro el récord que ha construido Obama en política exterior durante sus tres primeros años, si Irán fuera a ejecutar a un ex infante de marina estadounidense que ha condenado a muerte, por ejemplo, o si Israel lanzara un ataque unilateral.

?Irán puede cambiar el asunto?, expresó Michael Rubin, un académico residente del American Enterprise Institute. ?Obama puede que quiera hacer de esto un tema nacional y los republicanos también pero los iraníes ciertamente pueden tirar eso por la borda?.

Anthony Cordesman, analista del Centro de Estrategia y Estudios Internacionales y asesor del Pentágono, dijo que el escenario más plausible es que Irán empuje poco a poco la subida de precios del petróleo y haga hincapié en su capacidad de hacer amenazas ?, sin dar lugar al tipo de enfrentamiento con EE.UU. que podría costarle su fuerza aérea, instalaciones de producción militar y todo un rango de otros objetivos?.

Traducción por Ivana Cardinale para Patria Grande

martes, 10 de enero de 2012

Trabajadores de Ecotrans en Estado de Alerta y Movilización.


Martes 10
Capital Federal: 

Hora: Desde el 28 de diciembre pasado.

Lugar: Rivadavia 17415, ciudad de Morón (Cabecera)

Motivo: Por la reincorporación de Jorge Miguelez despedido en forma  absolutamente arbitraria por  la patronal del Grupo Plaza y la falta de mantenimiento de las unidades. 

Reseña: Alertamos a todos los usuarios la posibilidad del cese de las actividades de todas las líneas de Ecotrans de no producirse la reincorporación del compañero.  Hemos solicitado una entrevista con carácter de urgencia con nuestro Secretario General, el compañero Fernández a los efectos de realizar un último intento de evitar  un conflicto gremial. .Defendemos nuestra histórica defensa de nuestros puestos de trabajo.

Convoca – Contacto: Cuerpo de Delegados de Ecotrans - Pacheco  1167437421 - Armaza  1550976429 - Cesar  1150641284

lunes, 5 de diciembre de 2011

Vaticano reitera llamado a paz y reconciliación en Siria.

GINEBRA, 03 Dic. 11 (ACI/EWTN Noticias).-El Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU en su sede en Ginebra, Mons. Silvano Tomasi, hizo un llamado para alcanzar la paz y la reconciliación en Siria que desde hace unos meses vive un álgido conflicto interno.

En su intervención en la sesión especial del consejo de derechos humanos en Siria realizada el 2 de diciembre, el Nuncio reiteró "los repetidos llamados del Santo Padre a los fieles para rezar para que el esfuerzo de reconciliación prevalezca sobre la división y el resentimiento".

El mencionado consejo condenó ayer las violaciones a los derechos humanos que consideran se han dado en Siria, durante el conflicto que enfrenta al gobierno con grupos de disidentes. 

Esta condena ha sido rechazada por países como Irán, Irak, Rusia y China; mientras que en las últimas protestas han muerto por lo menos 13 personas. Hasta el momento el conflicto ha cobrado la vida de unas 4 mil personas en total.

En su discurso, Mons. Tomasi hizo votos para que "las autoridades y todos los ciudadanos no cejen en ningún esfuerzo para lograr el bien común aceptando las legítimas aspiraciones por un futuro de paz y estabilidad".

Ante los legítimos reclamos por el bienestar económico, la justicia, la libertad y la participación en la vida pública, es importante recordar que "estos no se den a través de la intolerancia, la discriminación o el conflicto, y mucho menos a través de la violencia, sino en el marco de un respeto absoluto por la verdad, la coexistencia, por los derechos legítimos como individuos y grupos, así como por la reconciliación".

Estos principios, dijo el Arzobispo, "tienen que guiar a los líderes para darse cuenta de la aspiración de la sociedad civil así como de las instancias de la comunidad internacional".

El Prelado también afirmó que la delegación de la Santa Sede expresa sus condolencias a las familias de las víctimas y reza por la recuperación de los heridos.

Finalmente reiteró que "la paz prevalezca y permita a una renovada sociedad mirar con esperanza a un futuro en el que la dignidad inherente de todo ser humano sea respetada".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Llamado del Arzobispado por el conflicto de los manteros.


Arzobispado de Buenos Aires
OFICINA DE PRENSA




Comunicado de Prensa
Frente a la situación suscitada en torno al trabajo que desempeñan en las calles de nuestra Ciudad artesanos, artistas callejeros, manteros y vendedores ambulantes y la actividad de los comerciantes de estas zonas quienes sienten lesionados sus intereses, creemos que el camino para la solución del conflicto no es la derogación parcial o total del artículo 83 del Código Contravencional.
Se deben explorar otras alternativas, en el marco del diálogo y la convivencia, que permitan encontrar soluciones integrales que puedan conciliar los distintos intereses, distinguiendo entre los que quieren lucrar con la ilegalidad y los que buscan ganarse la vida digna y honestamente con su trabajo.
La Pastoral Social hace un llamado a todos los actores involucrados en el conflicto a formar una Mesa de Trabajo en el marco de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que permita resolver democrática y pacíficamente esta situación.

Buenos Aires, 1 de diciembre de 2011.


viernes, 18 de noviembre de 2011

AMARC Argentina repudió el asesinato de Cristian Ferreyra.


ARGENTINA-ASESINATO

La Asociación Mundial de Radios Comunitarias en Argentina repudió el asesinato del miembro de la organización campesina MOCASE-VC, Cristian Ferreyra. La organización campesina denunció las amenazas previas.
Audios disponibles:
Adolfo Farías, integrante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, denuncia la complicidad de la justicia de Santiago del Estero. - 22 seg. (348 Kb.)
Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. (sentido del asesinato) - 49 seg. (768 Kb.)
Deolinda Carrizo, responsable de comunicación del MOCASE, en entrevista con FM En Tránsito. (situación)- 1 min 36 seg. (753 Kb.)
Deolinda Carrizo, responsable de comunicación del MOCASE, en entrevista con FM En Tránsito. (agresiones) - 50 seg. (398 Kb.)
Ricardo Cuellar, integrante del MOCASE, en entrevista con radio La Colectiva. (conflicto) - 1 min 28 seg. (481 Kb.)

Mediante un comunicado, AMARC Argentina exigió el castigo para los responsables materiales e ideológicos del asesinato.
También denunció la responsabilidad del Gobierno provincial. Fue al señalar que "da vía libre al accionar de sicarios que intentan frenar la organización y la lucha de las comunidades indígenas y campesinas".
Por otra parte, la asociación adhirió a las convocatorias a movilizaciones de repudio, dolor y reclamo de justicia que se realizarán este viernes en la provincia de Santiago del Estero y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Cristian Ferreyra fue asesinado este miércoles en la comunidad de San Antonio, en la norteña provincia argentina de Santiago del Estero.
San Antonio y otras comunidades campesinas de la región resisten desde hace meses los intentos de desalojos violentos por parte de empresarios que intentan acaparar las tierras. Son territorios reclamados como propios por los integrantes de la comunidad.
También han sufrido allanamientos clandestinos, detenciones ilegales de referentes campesinos, destrucción de una radio comunitaria, amenazas con armas de fuego y otros hostigamientos.
Según el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), estas agresiones cuentan con el aval y apoyo de sectores de la justicia y el ejecutivo santiagueño.
El Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina (MOCASE-VC) denunció que los asesinos de Cristian Ferreyra responden al empresario José Ciccioli.
Los agresores fueron reconocidos por la organización como Javier y Arturo Juárez.
Además, el MOCASE-VC informó que el juez a cargo del asesinato de Cristian es el mismo que detuvo ilegalmente al campesino y miembro del MOCASE, Ricardo Cuellar, en agosto pasado. (PÚLSAR)
(+) Asesinan a miembro del MOCASE-VC en Argentina

lunes, 14 de noviembre de 2011

Paro de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), “ilegal, extorsivo y absurdo”.



Desde el Gobierno Nacional, condenaron al paro de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA) como “ilegal, extorsivo y absurdo”, y aseguraron que pedirán sanciones por no acatar la conciliación obligatoria.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aseguró que pedirán a la Justicia que se “declare la ilegalidad” de las medidas de fuerza y agregó: “Vamos a exigir el acatamiento de la conciliación obligatoria”.
El funcionario aseguró que el paro “es extorsivo e ilegal”, ya que “es una medida absurda porque no hay ningún reclamo del sindicato que amerite una situación de conflicto”.
Tomada explicó que las sanciones pueden ir desde una multa económica a APTA a la quita de la personería jurídica, lo cual lo incapacita para participar en paritarias.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿Son iguales todas las víctimas?

EUSKAL HERRIA / PAIS VASCO.

Por ñaki EGAÑA I Presidente de Euskal Memoria
Tras el anuncio de ETA, algunos se abren paso a codazos. En juego parece estar no la credibilidad, sino la inmediatez, haciendo bueno aquel viejo adagio de que «quien golpea primero, golpea dos veces». Como si, después de tantas falsedades y tergiversaciones, lo único importante del apartado de las víctimas fuera su portada mediática y no su tratamiento desmesurado.



Mal empezamos en la cuestión de las víctimas del conflicto cuando las reducimos sólo a las ocasionadas por ETA desde 1968. ETA es una expresión del conflicto y no su origen, por lo que comprimir la tragedia a las consecuencias provocadas por la organización que nació diez años antes de esa fecha es una manipulación. Memoricidio, según el argot más moderno.

Tampoco es de recibo reducir la responsabilidad del Estado español a cuatro excesos de funcionarios a sueldo y tapar, como es tendencia atávica, decenas, cientos de víctimas a las que se esconde bajo la alfombra para trampear la realidad. En algunos casos, además, se convierte una ejecución en un acto difuminado de enfrentamiento o de casualidad. Un ejercicio, por otro lado, dedicado a condimentar con perejil democrático otro memoricidio de signo similar al anterior.

Y no creo que sea de recibo partir del análisis que hace el Estado de tiempos, situaciones, espacios e, incluso, modos de matar y de morir. Si hasta ahora ese mismo Estado ha negado su evidencia, ¿va a cambiar de perspectiva de la noche a la mañana? La experiencia nos dice que, en la medida en que pueda -y para ello no importa quién esté en el poder- seguirá eludiendo responsabilidades. Le ha sucedido al PSOE, víctima en la guerra civil y del franquismo, que ha sustituido a los victimarios en la ocultación de la verdad de las épocas citadas en cuanto llegó a tener responsabilidad de gestión política.

El camino que debe hacer la sociedad vasca en el tema de las víctimas, según mi opinión, tiene que ser ajeno a los acotamientos que marca el Estado y en el que precisamente ha caído alguna de las asociaciones que han querido mostrar un perfil más neutral. La sociedad vasca debe tener su propia iniciativa y, para ello, rodearse de los instrumentos necesarios.

Algunos ejemplos servirán para ilustrar la idea. Quienes comienzan el recuento en 1968 (primera víctima mortal de ETA) lo hacen para evitar la evidencia de ejecuciones extrajudiciales de los años anteriores producidas, precisamente, por funcionarios españoles.  Javier Batarrita fue muerto en marzo de 1961 en Bolueta porque la Policía lo confundió con un militante de ETA. Batarrita tenía, y el recuento es de la misma prensa franquista, 49 balazos a quemarropa. Un fusilamiento en toda regla.

Sobre la niña Begoña Urroz, muerta por una bomba del DRIL en la estación de Amara de Donostia en junio de 1960, se ha escrito tendenciosamente. Hoy, el Ministerio español del Interior y homónimo en la CAV reconocen que fue un hecho ajeno a ETA. Probablemente, porque la Policía estaba infiltrada en el comando que colocó la bomba y mejor no menear más el tema, no vaya ser que salpique a funcionarios del Estado. Pero, ¿por qué ahora no se reconoce a Begoña Urroz como víctima en las listas oficiales aunque no fuera originada por ETA?

Si de lo que estamos tratando es tanto de un espacio, el vasco, como de unos sujetos, vascos, las víctimas del conflicto deben ser reconocidas en su totalidad, no exclusivamente por interés político. La relación es por un conflicto (lo han dicho, de una u otra manera, desde Aznar-Mayor Oreja hasta Rodríguez Zapatero y Pierre Joxe), no por ETA.

Me llama la atención, por ejemplo, que en estas lecturas interesadas se achaquen a ETA muertes ocasionadas por organizaciones liquidadas como la poli-mili, que ya hicieron su recorrido, incluso el de arrepentimiento público del daño causado, hace 30 años. Bombas en Madrid como las de Atocha y Chamartín (6 muertos) o las de la cafetería Rolando (12 muertos) son nuevamente imputadas ahora a ETA. Si se trata de víctimas del conflicto, la referencia es lógica, pero si de lo que se trata es de recabar la lista de las originadas por ETA, la duplicidad es notoria. Si valen, y perdónenme la expresión tratándose de víctimas, lo son para todo.

Me llama la atención, asimismo, que en la lista de organizaciones que han actuado en tierra vasca desde el nacimiento de ETA no están todas, a pesar de haber causado víctimas mortales. Y no aparecen por motivos estrictamente mediáticos o, lo que es lo mismo, intereses políticos. A ETA se le suman los atentados poli-milis, de Iraultza, Iparretarrak, DRIL... lo que, si se trata en referencia al conflicto me parece, como decía, lógico. Pero se descartan los del maquis, que ocasionaron bajas a la Guardia Civil en Irati, en 1961, cuando ya la Policía había matado en Bilbo a Batarrita o ETA ya había cometido su primer atentado. ¿Por qué? Obviamente por diferenciar a ETA del sentimiento romántico que impregna hoy en día al recuerdo de la guerrilla antifranquista.

Delimitar en el tiempo de ETA a las víctimas mortales (1968-2010), más que un error, es una manipulación. ¿Por qué negar a los muertos por torturas en los años 50, entre ellos, por ejemplo, al jeltzale Txomin Letamendi o al comunista bilbaino Manuel Fernández? Ésa fue, precisamente, una de las razones por las que nació ETA. ¿Por qué ocultar la muerte del obrero donostiarra Antonio Goñi también torturado (1971) y, en cambio, ensalzar la de un torturador como Melitón Manzanas (1968) por ser víctima de ETA?

Es sintomático, siguiendo con los ejemplos, que no se recuerde que en ese tiempo posterior a la muerte de Franco (ya en democracia según el estatus político) las fotos de la torturada Amparo Arangoa se convirtieran en la imagen de la transición. ``Zeruko Argia'' fue  secuestrada por publicarlas y ella, salvajemente torturada, denunciada por la Guardia Civil por «delito de injurias y calumnias».

En cuanto a la credibilidad, el punto negro del Estado, la misma parece no importar a los protagonistas que marcan el límite entre víctimas. No voy a referirme ni a la AVT ni a Covite, porque sus listas están contaminadas por otros intereses bien distintos a los asistenciales o memorialísticos. Mantienen abierta la hipótesis de atentado de ETA en la masacre de Madrid el 11 de marzo de 2004; incluyen a los fallecidos en el incendio de un hotel en Zaragoza (1979); incluso, entre las «singularidades», atribuyen un atentado a Jarrai en Itsasondo en diciembre de 1995, con el resultado de dos ertzainas muertos. No es ninguna sorpresa.

Sí, en cambio, me produce estupor la renovada lista del Ministerio del Interior español (829 víctimas de ETA) en la que se refugian instituciones, medios de comunicación y hasta alguna que otra asociación vasca pro derechos humanos. La lista, confeccionada por la Subdirección General de Atención al Ciudadano y de Asistencia a las Víctimas del Terrorismo, contiene errores de tal calibre que anulan su imparcialidad. Obviamente no ha ejercido el papel de notario cuando ha imputado a ETA (y aquí el error supone definitivamente alineamiento con la manipulación), muertes originadas y reivindicadas por grupos parapoliciales.

Me produce también cierto desasosiego el hecho de que se den por buenos datos ofrecidos por el juez Baltasar Garzón en lo relativo a muertos, acciones de ETA, de sabotaje, etcétera, en aquel auto del 26 de agosto de 2002. Desasosiego porque Garzón se atreve -además de acusar a ETA, HB, EH y Batasuna de «crímenes contra la Humanidad»- a ofrecer números, efectivamente, para desdecirse en un auto posterior, el del 16 de octubre del mismo año (35/2002). En esta nueva ocasión, los pediría.

Ese auto, por cierto, es de gran recuerdo en el mundo judicial, porque Garzón confundió una práctica habitual de los hospitales vascos a la hora de la inscripción en el Registro Civil (el derecho a inscribir a los recién nacidos en la localidad de residencia de la familia y no en la del hospital) con «limpieza étnica de baja intensidad».

¿Por qué, en consecuencia, validar lo que el propio Garzón invalidó unas semanas después? La respuesta es muy sencilla: para lograr esa credibilidad que le falta al Estado. El juez ejercería en la actualidad de «tonto útil». No pudo juzgar al franquismo como deseaba, fue procesado incluso por ello... su acercamiento a Izquierda Unida, su denuncia del hambre en el mundo, su defensa por las causas perdidas... darían esa credibilidad que los cavernícolas tiran por la borda un día sí y otro también. Pero no la tiene.

El gran tema que subyace junto a las víctimas tiene que ver con las mismas y su reconocimiento, con quién las causó. Y, por extensión, con la impunidad. El Estado español no ha reconocido jamás su daño, porque todos sus funcionarios implicados, desde torturadores hasta asesinos, han sido respaldados, cuando no felicitados y recompensados, por sus violaciones de derechos humanos. Ejemplos para todos los gustos hay a la vuelta de la esquina.

José Martínez Salas, el guardia civil que mató a la ecologista Gladys del Estal, recibió el día de la Fiesta Nacional española de 1992 la medalla al mérito militar. J. Antonio Gil Rubiales, condenado por haber infringido a Joxe Arregi las torturas que le produjeron la muerte, ascendió ininterrumpidamente en la escala policial hasta llegar hace cinco años a ser comisario general de Tenerife. Las muertes en comisaría de Mikel Zabalza, Gurutze Iantzi, Xabier Galparsoro... siguen a la espera de esclarecimiento, como las de Josu Zabala, José Luis Geresta... He citado el caso de Amparo Arangoa, pero es que en 2003, cuando cerraron ``Egunkaria'' y los detenidos denunciaron torturas, el Gobierno español también presentó una denuncia contra ellos por «colaboración», por realizar denuncias de tortura «por indicación de ETA para socavar las instituciones democráticas».

En cambio, la otra parte del conflicto ha pagado de forma notoria su condición. Por ser victimarios. Cientos de presos condenados según la legislación penal más severa de Europa. Lo han pagado, según una estrategia evidente de exterminio: aislados entre ellos y del resto. ¿No es el suicidio de un preso una consecuencia del conflicto? ¿No es la confirmación palmaria de la estrategia represiva del Estado español? Por supuesto.

La cuestión de las víctimas es espinosa. No me cabe la menor duda. Pero es evidente que si abordamos el conflicto en su complejidad, las cifras, espacios temporales, líneas divisorias, etcétera, no se corresponden con las que nos ofrecen las agrupaciones e instituciones españolas. Tampoco con las ofrecidas por alguna asociación vasca. Ni de lejos. Miles de vascas y vascos han sido desplazados del lugar que les corresponde, también como víctimas. Han sido nuevamente ninguneados.

La solución es compleja, pero el camino está desbrozado en otros lugares: Comisión de la Verdad. Si hay voluntad, la mitad del camino estará hecho. El resto, con paciencia y esfuerzo compartido, rodará hasta alcanzar sus objetivos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Sublevación de los militantes del Partido Nacional contra el gobierno de José Batlle y Ordóñez.


Conflictos americanos: La guerra civil uruguaya de 1904

Revolución de 1904 

 
Un médico –a la derecha– toma mate en un campamento del Ejército uruguayo. 

Fecha 1904 
Lugar Uruguay 
Resultado Victoria del Partido Colorado, que gobernaba Uruguay. Los nacionalistas sublevados obtuvieron una amnistía general y una promesa de reforma constitucional que contemplase sus reivindicaciones. 
Conflicto Sublevación de los militantes del Partido Nacional contra el gobierno de José Batlle y Ordóñez, debido al incumplimiento del Pacto de la Cruz por parte de éste con fines electorales, que a su vez había puesto fin a la Revolución de 1897. 
Beligerantes 
Partido Nacional vs. Uruguay 
Comandantes 
Aparicio Saravia (PN) y Pablo Galarza (Uy) 
Fuerzas en combate 
Ejército revolucionario del Partido Nacional vs. Ejército del Uruguay 

La Revolución de 1904 fue la última guerra civil que se libró en el Uruguay, así como la más sangrienta y decisiva en la suerte del país en el siglo XX, cuya finalización determinó, entre otras consecuencias, un nuevo orden como la imposición de los valores eminentemente urbanos e intelectualistas –encarnados por José Batlle y Ordóñez– sobre la cultura del caudillismo rural imperante desde la independencia hasta aquel momento representado por Aparicio Saravia. 

Introducción 
El 1 de marzo de 1903 Batlle y Ordóñez, líder emergente del Partido Colorado, fue electo Presidente de la República con los votos de una fracción disidente del Partido Nacional –En Uruguay hasta 1922 las elecciones presidenciales eran indirectas, es decir, la realizaban los miembros del Parlamento– encabezada por Eduardo Acevedo Díaz, quien pronto opinaría que Saravia, del que fue secretario en la Revolución de 1897, “No es más que un pobre gaucho, engreído y camorrista, antes que belicoso”. 
Batlle tenía la intención de denunciar el Pacto de la Cruz –que puso fin a la Revolución de 1897 y que concedió al Partido Nacional el control político de seis departamentos–, según lo había proclamado antes de su elección: “La aspiración de la próxima lucha electoral debe ser el gobierno del partido. La consecuencia necesaria del triunfo de ese principio debe serla reconquista de los departamentos”. En ese plan, el 12 de marzo Batlle designó los jefes políticos departamentales, entre ellos seis blancos –nacionalistas–, pero dos (Rivera y San José) los adjudicó al grupo de Acevedo Díaz, que había sido expulsado del partido. 

Tensión de las posturas o paz armada 
El caudillo blanco nicole ordenó de inmediato al jefe político de Rivera, Carmelo Cabrera, que no entregara el poder. El departamento de Rivera, fronterizo con Brasil, era una base fundamental y fuente de pertrechos militares para las guerrillas militares del Partido Nacional. El 16 de marzo Saravia reunió unos 15.000 hombres en pie de guerra “La demostración armada”. 
Después de una dramática negociación, llevada a cabo por Alfonso Lamas –hermano de Diego Lamas y médico personal de Batlle– y José Pedro Ramírez, el 22 de marzo se llegó a un acuerdo –el Pacto de Nico Pérez– que evitó la guerra civil: el Partido Nacional controlaría Rivera y otros cuatro departamentos, pero Batlle designaría el jefe político de San José sin consultar al Directorio blanco. 
El 30 de marzo fue una jornada de apoteosis para Saravia: concentró y luego dispersó unos 20.000 hombres, casi todos jinetes, en la población de Nico Pérez, departamento de Florida. Durante el resto de 1903 Batlle mejoró el Ejército, al que dotó de fusiles Máuser e incorporó ametralladoras Colt y cañones Canet de 75 milímetros. 
Batlle y Saravia, quienes nunca llegarían a verse los rostros, se comunicaban a través de José Pedro Ramírez que, por su espíritu conciliador, suavizaba las posturas de ambos, con lo cual generó equívocos y, consecuentemente, contribuyó a precipitar las tensiones. Actuaban, además, sectores y grupos que querían la guerra. 

Inminente estallido de la guerra civil 

El incidente de Rivera 
La situación se había tensionado al tal extremo, desde la “protesta armada” de 1903, que bastaba una chispa para hacer estallar la tormenta. Y esa chispa la encendió un incidente de borrachos acontecido en la ciudad de Rivera. 
El jefe político de la ciudad era, desde 1903, Carmelo Cabrera, uno de los líderes más prestigiosos del Partido Nacional y hombre estrechamente vinculado a Aparicio Saravia. Venia teniendo Cabrera problemas con los brasileños, que transitaban por entonces, en particular en Río grande do Sul, por una situación política tensa. El 16 de marzo de 1903, mientras se desarrollaba la “protesta armada”, y cuando el jefe político de Rivera aun era Abelardo Márquez, gente en armas del caudillo João Francisco Pereira de Souza había irrumpido en la oriental y había destruido las instalaciones de dos periódicos publicados por los federales adversarios de éste, en la ciudad oriental: O Maragato y O Canabarro. En aquella violenta acción habían muerto algunos de los responsables de estas publicaciones. Si bien Saravia mantenía excelentes relaciones con Joao Francisco, se molesto y mucho ante esta violación de la soberanía nacional, y sustituyo a Márquez por Cabrera. Este no estaba dispuesto a permitir una repetición de este episodio. 
El domingo 1 de noviembre de 1903 hubo un incidente en el curso del cual un ciudadano brasileño llamado Gentil Gomes cometió diversos desmanes. No era la primera vez; Gomes había sido uno de los cabecillas de la irrupción de marzo. En estas circunstancias, Carmelo Cabrera metió en cárcel al revoltoso y a algunos de sus secuaces. Pero poco tiempo después se reunieron en la frontera unos 400 hombres de Joao Francisco, encabezados por Ataliva Gomes, alcalde de Santa Ana do Livramento y hermano del protagonista de los incidentes. Ataliva Gomes exigió perentoriamente la liberación de los detenidos. 
Cabrera, que contaba con poco más de 100 hombres en armas, intento negociar con los brasileños y libero a todos los detenidos, menos precisamente a Gentil Gomes, que estaba en la cárcel por disposición judicial. Pero Ataliva pretendía, concretamente, que se devolviesen la libertad a su hermano, y la reunión fue en extremo tensa; incluyo un intento de agresor al propio jefe político, que estuvo a punto de ser asesinado y se salvó por la intervención de Bernardino Pereira de Souza, hermano de Joao Francisco. Ante la firmeza de Carmelo Cabrera, los brasileños entraron en Rivera en actitud francamente agresiva. El jerarca oriental, entonces, dispuso a sus tropas en formación de combate y telegrafió a José Batlle y Ordóñez para informarlo de la situación y pedir auxilios. EL presidente ordeno no liberar a Gomes y envió al departamento dos regimientos de caballería. 
A medianoche, mientras se cruzaban disparos, uno de los custodios de Gentil Gomes lo puso en libertad y se fue con el a territorio brasileño. Con ese hecho debió por darse por concluido el incidente; pero el 2 de noviembre entraron en Rivera los dos regimientos enviados por el gobierno y se instalaron en Tranqueras. El día 3 el directorio del Partido Nacional, presidido por el doctor Alfonso Lamas, pidió la retirada de esas tropas, dado que el motivo que había determinado su entrada en Rivera estaba superado. El presidente se negó en redondo; era su derecho constitucional enviar tropas a cualquier zona del país, y no admitía compromiso alguno al respecto. Para peor, Carmelo Cabrera logro descifrar un mensaje en clave del ministro de Guerra, general Eduardo Vázquez, por el que daba instrucciones a los jefes militares instalados en Tranqueras de que estuviesen listos para combatir en caso de que se pretendiera expulsarlos del departamento violentamente. Enterado Aparicio Saravia de estos hechos, se reunió con Lamas y otros miembros del directorio; acordaron poner un plazo límite a la permanencia de las fuerzas del Ejército en Rivera. Si para el 15 de enero de 1904 no se habían retirado, se enviaría un ultimátum al presidente. 

Búsqueda infructuosa de la paz 
Según el escritor Lincoln Maiztegui Casas, este que consideraba propicio aquel momento para librar una guerra, que veía como inevitable, decidió aprovechar la coyuntura para provocarla y definir de una vez la tensa situación política. Batlle, ordenó el movimiento de tropas en todo el país y el 29 de diciembre Batlle empezó a enviar tropas al interior del Uruguay, incluidos los departamentos blancos. El Directorio consideró anulados todos los acuerdos y Saravia dio órdenes de movilización, aunque evitando de momento los enfrentamientos, también Batlle detuvo a algunos dirigentes blancos en Tacuarembó. El directorio comunicó a Batlle, a través de Gonzalo Ramírez, que consideraba violado el pacto de Nico Pérez. 
En ese contexto, el 1 y 2 de enero de 1904 Martín C. Martínez –blanco disidente, ministro de Hacienda– Aureliano Rodríguez Larreta, José Pedro Ramírez y Gonzalo Ramírez buscaron frenéticamente y por todos los medios un acuerdo. Batlle entonces presentó una propuesta, el 3 de enero: si se llegaba a un acuerdo electoral y los blancos se comprometían a no iniciar acciones armadas él retiraría las tropas. 
En medio de febriles negociaciones, Batlle comunicó, a través de su ministro Martín C. Martínez, que si se llegaba a un acuerdo electoral entre ambos partidos, “no tendría necesidad de tener acampados los regimientos en las cuchillas y los haría volver a sus cuarteles”. El 5 de enero Rodríguez Larreta se entrevistó en Melo con Saravia, que aceptó la propuesta presidencial, mostrándose en toda esta crisis asombrosamente sereno y moderado, aceptando abiertamente la propuesta presidencial. A las 72 horas el intermediario comunicó a Martín C. Martínez que la paz era un hecho; pero cuando el ministro habló con el presidente éste respondió con una frase: “Ya es tarde”. Era el 8 de enero de 1904, y aquel tajante veredicto significaba la guerra. 


Confirmación del conflicto 

 
José Batlle y Ordóñez. 
De inmediato la Policía comenzó a detener dirigentes blancos en todo el país. “El gobierno se ha sublevado” repetían los nacionalistas en el interior uruguayo. El 3 de enero un grupo de 70 blancos había rechazado a la Caballería gubernista liderada por Pablo Galarza, que por órdenes de Batlle se proponía tomar Trinidad; estos primeros tiroteos provocaron a su vez las primeras bajas. El 8 de enero, enterado de la respuesta del presidente, Saravia ordenó la movilización general. 
A lo largo de la campaña, que duraría ocho meses, unos 20.000 guerrilleros blancos desafiaron a las 36.000 tropas gubernamentales, repitiendo la táctica usada en la revolución de 1897: movimiento permanente, batallas ocasionales seguidas de retiradas, recibo de pertrechos desde Brasil y Argentina y extender el enfrentamiento hasta que el gobierno –agotado– acepte negociar. 
Batlle –un líder de notable autoridad y decisión– se sirvió de un Ejército mejor organizado y armado que el de 1897, empleó bien los recursos modernos como el ferrocarril, el telégrafo y las nuevas armas, y adoptó medidas de insólita severidad: leva en masa para servir en las Guardias Nacionales, interdicción de bienes privados, lugares de reuniones y órganos de prensa. Batlle dirigió personalmente los movimientos militares y dividió a sus tropas en dos grandes cuerpos: el del S, liderado por Justino Muniz, y el del N, comandado por Manuel Benavente. 
[editar]Acciones bélicas 

Inicios 
Los primeros enfrentamientos se dieron en el Departamento de Rivera en el cual Carmelo Cabrera resistió la entrada de las fuerzas coloradas e hizo explorar los puentes que permitían el paso del ferrocarril. El 9 de enero Aparicio atacó una fuerza colorada de pequeño tamaño poniéndola en desbandada, marchando hacia el Sur de inmediato sobre las fuerzas de Justino Muniz, que salió con tan solo 3.000 hombres contra los 9.000 de su enemigo emprendiendo la retirada por consejo de José Saraiva, hermano colorado del caudillo nacionalista, en dicha retirada se produjeron algunas escaramuzas menores en los parajes de La Ternera, Las Pavas y Sierra de Sosa. Batlle de inmediato envió 6.000 hombres para respaldar a las fuerzas de Muniz, produciéndose el 14 de enero el primer combate de gran amplitud, en la Batalla de Mansavillagra, actual departamento de Florida. La gran capacidad de fuego de las tropas coloradas, destrozo las barricadas de Aparicio y este debió retirarse 
En retirada hacia el Norte, el 15 de ese mes los revolucionarios fueron batidos en el pueblo de Illescas, en el límite departamental de Florida y Lavalleja. Durante siete días los blancos huyeron hacia Melo. A lo largo de 200 kilómetros Muniz persiguió a Saraiva, que se dirigía hacia la capital cerrolarguense, con ánimo de traspasar la frontera. En el trayecto se suscitaron algunas escaramuzas, pero el ejército blanco consiguió llegar a Melo. El 21 de enero, al frente de 15.000 hombres, Saravia atravesó la ciudad de Melo, luego dividió a sus tropas en tres grupos y aparentó internarse en Brasil. 

Pronto la calle se llenó de hombres gesticulantes, barbudos y harapientos, que pasaban en nerviosos caballos peludos gritando cosas que yo no entendía. Uno se detuvo un momento, dio a mi madre una carta, recibió de ésta un paquete y volvió a sumarse al desfile ruidoso, que parecía interminable. (…) Los blancos eran hombres desaseados, roncos y desagradables. Las banderas, descoloridas y en jirones, carecían de grandeza. Decididamente, la guerra era para mí cada vez más incomprensible. 
Juana de Ibarbourou, Chico Carlo. 

Muniz envió al gobierno noticias de victoria (un diario colorado sostuvo que, a esas alturas, Saravia “debe haberse ahogado en el Golfo de México”). Pero mientras Muniz perseguía a Basilio Muñoz hacia el Norte, Saravia –más un guerrillero astuto que un buen jefe de un ejército formal– giró hacia el Sur, atravesó a marchas forzadas Lavalleja y Florida y llegó hasta el río Santa Lucía. Los revolucionarios obtuvieron una sorpresiva victoria en la batalla de Fray Marcos el 31 de enero y el camino hacia Montevideo pareció expedito. 

La estratagema de Saravia 

 
Aparicio Saravia. 

En la capital cundió el pánico y Batlle ordenó cavar trincheras en Paso Molino y reforzar la Casa de Gobierno. Pero la toma de Montevideo no estaba en los planes de Saravia –consciente de sus debilidades y relativa indisciplina de sus guerrillas–, pues las intactas tropas del Ejército que estaban en el interior del país lo encerrarían fácilmente. Tras pasar por el departamento de Canelones marchó abierto en un amplio abanico –“marchar separados, combatir juntos”– hacia el litoral del río Uruguay, en procura de armas que serían enviadas por la Junta de Guerra formada en Buenos Aires, esta vez con el respaldo del Directorio partidario. 
Saravia subestimó la rapidez de la persecución de Muniz y, sorprendido, fue derrotado en la batalla de Paso del Parque el 2 de marzo, sobre el río Daymán. Perdió muchos hombres y pertrechos pero logró escapar. El 13 de marzo los revolucionarios ingresaron a la ciudad de Rivera, donde se reorganizaron y reunieron 20.000 hombres. Luego marcharon hacia el SE, cruzaron el río Negro por un puente flotante diseñado por Carmelo Cabrera, atravesaron los departamentos de Treinta y Tres, Florida y Lavalleja y el 13 de mayo ingresaron a Minas. 
Tras una escaramuza con Muniz en el paso de los Carros del río Olimar Grande (20 de mayo), Saravia ordenó la retirada hacia el N. Una vez más Muniz no lo persiguió, lo que provocó la ira de Batlle, quien lo sustituyó por Galarza como jefe del Ejército del S. Paralelamente el presidente solicitó al gobierno de Estados Unidos, a través de su embajador en Washington, Eduardo Acevedo Díaz, que presionara a Brasil y Argentina para que evitaran proveer de pertrechos a los revolucionarios. 

El desastre de Guayabos y la búsqueda de Galarza 
Acampado sobre el río Negro, Saravia envió una columna al mando de Abelardo Márquez hacia Bella Unión, para que recogiese 1.700 fusiles y 250.000 cartuchos que la Junta de Guerra había logrado comprar en Buenos Aires, con la tolerancia casi cómplice del presidente Julio Argentino Roca. Márquez cumplió el encargo, pero recibió del enviado de la Junta, Carlos Berro, la orden de tomar la ciudad de Salto, que esperaban convertir en “capital revolucionaria” y así obtener el reconocimiento internacional como banda beligerante, en igualdad con el gobierno de Montevideo. Márquez fue rechazado en Salto y el 6 de junio, en la batalla de Guayabos, perdió todo el armamento. 
Saravia mantuvo el desastre en secreto, y después de una reunión de jefes, se resolvió atacar directamente al Ejército del S de Galarza, estacionado en Cerro Largo. La batalla de Tupambaé –289 muertos, más de 1.200 heridos–, la más sangrienta de la guerra civil junto con la batalla de Masoller, se peleó el 22 y el 23 de junio; ambos bandos se agotaron y los blancos se retiraron. La llegada de los heridos a Montevideo avivó el clamor y las presiones por una paz negociada, hipótesis que el gobierno no descartó. 


Batalla de Masoller
A partir de mediados de enero de 1904, se sucedieron varios combates entre fuerzas gubernistas y saravistas; los combates de Mansavillagra (14 de enero), Illescas (15 de enero) y especialmente la batalla de Tupambaé, el 24 de junio. La batalla decisiva se libró en la frontera con el Brasil, en Masoller, el 10 de setiembre de 1904, en el lugar de confluencia de los límites de los Departamentos de Rivera y Artigas.

La batalla de Masoller fue especialmente reñida, por cuanto las fuerzas enfrentadas eran bastante parejas; y ambos bandos contaban con armamento moderno en su época, especialmente los fusiles Remington y los más recientes Mauser, de gran precisión y largo alcance. El 10 de setiembre de 1904 por la tarde, los combates se prolongaron durante alrededor de tres horas; pugnándose especialmente por unas posiciones ocupadas por las fuerzas del Gobierno en unos cercos de piedra (los que eran usuales en los campos, antes de su alambramiento) desde los cuales hostigaban a los revolucionarios con nutrido fuego de fusilería. Éstos, a su vez, lograron varias veces desalojar a los gubernamentales de esas posiciones; pero recelando que estuvieran minadas, luego no las ocupaban, y eran retomadas por el ejército gubernista. Entretanto, los revolucionarios procuraban que los gubernamentales consumieran sus municiones, para atacarlos más tarde.

En esas circunstancias, Aparicio Saravia salió a recorrer el frente de fuego, para estimular a sus soldados; pero su figura resultaba claramente reconocible por el sombrero y el poncho blanco que usaba, así como por estar acompañado por un abanderado. Se trataba de una actitud sumamente arriesgada, porque estaba al alcance del fuego enemigo; y así ocurrió que fue gravemente herido por una bala de Mauser, que le atravesó el vientre de izquierda a derecha, lesionándole los riñones e intestinos. Sus compañeros de armas lograron sin embargo trasladarlo hasta el cercano Brasil, hacia una estancia situada en Carovi, distante alrededor de 5 kilómetros de la frontera, donde falleció el 10 de setiembre de 1904.

Conocida la situación de Saravia, cundió el desánimo entre sus fuerzas; y según diversas versiones, surgieron entre sus oficiales importantes desavenencias que la autoridad de Saravia había contenido. No se logró acuerdo inmediato para designarle un sustituto en el mando superior de las fuerzas revolucionarias; y en definitiva su orden de volver a atacar a los gubernistas en la siguiente madrugada, con fuerzas de relevo, no fue cumplida, retirándose el ejército revolucionario tras la frontera, luego de lo cual prácticamente se desbandó, quedando así derrotada la última revolución civil.

Los historiadores consideran la muerte de Aparicio Saravia como el final de la era de los caudillos políticos de estampa gauchesca. Aparicio Saravia fue, sin duda, un personaje caracterizado por la adhesión que como un verdadero ídolo suscitaba en grandes masas de gente de campo su imagen de guerrero ecuestre; que recorría los campos de batalla al galope, vistiendo el clásico poncho de color blanco con que es representado.

Su muerte puso fin a la guerra civil, que se cerró con la Paz de Aceguá de 24 de setiembre de 1904; tras la cual se abrió en el país un muy extenso período de paz civil.

En ese sentido, los principales postulados políticos esgrimidos por Saravia y el Partido Nacional, dirigidos a establecer un sistema electoral eficaz y confiable, fueron quedando consagrados poco tiempo después a través de leyes y prácticas electorales que permitieron una renovación regular de las autoridades de Gobierno, y un adecuado desenvolvimiento del sistema institucional, conforme a las normas de la Constitución, mediante un sistema de elecciones que ha alcanzado un reconocido prestigio por su corrección.

“La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo”
(Gral. Aparicio Saravia)


Tu nombre

¿Qué duende de oscuro nombre
vaticinó tu caída?
¿Quién separó de tu vientre
el pulso azul de la vida?
¿Qué lobo clavó en tu carne
un quitasol de agonía?
Dime, Aparicio Saravia,
¿adónde fue tu alegría?

¿Quién se llevó de tu cuerpo
la apacible bizarría?
¿En qué ombú tu mano tiende
una cordial bienvenida?

¿En qué primavera estalla
el mangangá que te anida?
¿Y tu corcel y tu rostro,
y tu vendimia encendida?



Crisis en el ejército blanco 


 
Comisión encargada del pago a las tropas del ejército revolucionario. 

En el campo revolucionario las cosas no estaban mejor: Gregorio Lamas sostenía que la derrota por falta de armas y municiones era inminente. Saravia envió entonces hacia el N el grueso de su desharrapado “Ejército Nacional”, en busca de armas que proporcionaría Joāo Francisco Pereira de Souza y, al frente de una pequeña fuerza, emprendió una insólita persecución de Galarza. Éste, escaso de armas y sin el conocimiento cabal de la situación, no presentó batalla y continuó retirándose hacia el S, hasta que en el arroyo de las Pavas recibió pertrechos y dio la vuelta. 
Saravia giró hacia el N, para lo cual atravesó el río Negro sobre otro puente, el mayor –medía 305 metros– construido por Carmelo Cabrera sobre el paraje de Picada de Osorio, en Cerro Largo. El caudillo blanco se mostraba entonces deprimido: 

Este ejército me abruma… Si yo pudiera quedarme con tres mil hombres armados aquí, en el Sur, y mandar la gente desarmada al Norte. Pero en quién confiar…. 
También por esos días diría: 
No tengo quién me ayude, y tendré que hacerme matar para morir con gloria…. 

Provisiones revolucionarias y las últimas cartas de Batlle 
Los blancos se unieron en Rivera y todos marcharon de inmediato hacia el litoral del río Uruguay, donde debían recibir otra partida de armas. Batlle quitó a Benavente el mando el ejército del N y designó a Muniz; éste acampó en Tranqueras, con la misión de detener el paso de los revolucionarios hacia el O, pero Saravia lo eludió y entró al departamento de Artigas el 12 de agosto, lo que motivó la dimisión de Muniz. Batlle, ya sin muchas opciones, determinó que el ministro de Guerra y Marina, Eduardo Vázquez, tomase el relevo, cosa que hizo hacia el 27 de agosto. 
Los revolucionarios ocuparon Bella Unión el 20 de agosto y con unas 50 chalanas y botes de remo atravesaron el río Uruguay hacia la ciudad correntina de Monte Caseros, donde recogieron 1.288 fusiles, 700.000 cartuchos y dos viejos cañones Krupp. Con una moral muy elevada, los blancos se aprestaron a librar un combate que podía ser decisivo: en ese momento eran 6.500 hombres, a los que se sumaban unos 13.000 que poseían apenas armas blancas y algunas viejas pistolas. 
El 24 de agosto Saravia recibió a un enviado de Batlle, Joāo Baptista de Franca Mascarenhas, militar y hacendado brasileño radicado en Uruguay quien presuntamente le ofreció un acuerdo de paz y la administración de algunos departamentos. En ese marco, Saravia dialogó con su hijo Nepomuceno: 
-Nos ofrecen partir la naranja al medio y deseo llegar a Rivera para concretar. 
-¿Y por qué no lo hace acá? 
-Porque si falla el asunto, continuaremos la guerra hasta que el presidente quiera. Y si nos toca desarmarnos, podemos devolver muchas armas a nuestros amigos del Brasil. 

Muerte de Saravia y fin de la guerra civil 

 
Cartel con José Batlle y Ordóñez en primer plano que alude al fin de la Revolución de 1904. 

Pero el 1 de septiembre, al hallar la vanguardia de Vázquez al mando de J.M. Escobar firmemente parapetada tras largos cercos de piedra —las denominadas mangueras—, los blancos decidieron combatir; se sentían más fuertes que nunca y probablemente deseaban mejorar su posición en las negociaciones de paz. 
Sin embargo, la sangrienta Batalla de Masoller, que parecía favorable a los revolucionarios, derivó en la dispersión y posterior derrota de los blancos después de que Saravia fuese herido en el vientre por un disparo de Mauser mientras recorría el frente a unos 200 metros de las líneas enemigas –moriría nueve días después en territorio brasileño–. 
Cuando la tropa conoció la noticia, comenzó a dispersarse. Los jefes riñeron entre sí y se llegó al extremo de ofrecerle el mando a João Francisco Pereira de Souza, quien lo rechazó. Tampoco la delegación de un triunvirato de caudillos —Basilio Muñoz, Juan José Muñoz y José González— pudo salvar la situación; aquel era un ejército saravista y, muerto Saravia, perdió su cohesión y mística. 
Finalmente Basilio Muñoz firmó la Paz de Aceguá el 24 de septiembre de 1904, que implicó una rendición; los sublevados obtuvieron solamente una amnistía general y la vaga promesa de una reforma constitucional, que recién se lograría en 1918. El resto de la tropa revolucionaria entregó las armas el 9 de octubre en Nico Pérez, y a cambio recibió una pequeña retribución. 
La Revolución de 1904 fue la última patriada al estilo del siglo XIX, y movilizó a un número elevadísimo de combatientes de todas las clases sociales, en un país que no superaba el millón de habitantes. Expresó, por un lado, el deseo gubernamental de recuperar la unidad política del Uruguay; y, por otro, como en 1897, manifestó la aspiración de los blancos de gozar de garantías electorales –representación de minorías, voto secreto– y transparencia administrativa. 
La última gran guerra civil uruguaya marcó el ocaso de una cultura de raíz rural, ganadera e independiente. Tras la paz se inició el poderoso ciclo del Batllismo, que signó la historia del Uruguay durante al menos cinco décadas. 
Hagamos votos porque este dolor sea para nosotros una gran lección; porque no dirimamos ya nuestras cuestiones en los campos de batalla, porque las dirimamos siempre alrededor de las urnas (…). Acompañadme a dar una viva a los soldados de las instituciones… a dar un ¡hurra! Tan doloroso como entusiasta por los que han caído en su defensa… y a explorar la suerte de los que luchando por lo que ellos creían en un ideal patriótico… han caído también, extraviados en el no siempre claro camino del deber. 
José Batlle y Ordóñez, octubre de 1904. 

Fuentes 

Peirano, Ricardo (2000 - 2002). Gran Enciclopedia del Uruguay. Barcelona: Sol 90. OCLC 51576630.

Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.
La Escuela Digital – Montevideo, Uruguay.
www.revisionistas.com.ar
Wikipedia 
• Aparicio Saravia (Audio)
• Como un jazmín del país (Audio